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«La tierra está enferma»
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25.05.16 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
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Pedro Burruezo.

El músico de origen murciano Pedro Burruezo, estudioso de Ibn Arabi y divulgador de la ecología profunda, actúa hoy en Murcia Tres Culturas

El autor de ‘Misticísssimus’ dirige la edición para España y Latinoamérica de la revista ‘The Ecologist’

Todo es calma al otro lado del teléfono. La mañana es soleada en Sant Feliu de Guíxols (Gerona) y el músico Pedro Burruezo describe pacientemente a ‘La Verdad’ en qué consiste ‘Misticísssimus’, el ‘show’ que esta noche presenta en el festival Murcia Tres Culturas con el grupo Bohemia Camerata: «Es un disco, un espectáculo y un libro en el que me inspiro en místicos medievales de las tres tradiciones para elaborar un discurso absolutamente contemporáneo». Que nadie se alarme. Este artista catalán de origen murciano –51 años, seis hijos y seis nietos– sabe que no va a vender un millón de discos, pero asegura satisfecho que «allá donde vamos tenemos mucho éxito, a la gente le encanta, aunque visto desde fuera pueda parecer que lo nuestro sea algo minoritario».

«Lo nuestro» –lo suyo– es hacer música y poesía a partir de los escritos de Ibn Arabi, San Juan de la Cruz, Kabir y Maimónides, entre otros maestros de la cristiandad, el islam y el judaísmo. El resultado, una vez agitado en su batidora musical, es un abrazo cálido de «aires moriscos y medievales, piezas sefardíes, aromas sufíes, armonías clásicas, ‘quejíos’ flamencos y dejes trovadorescos». La mezcla funciona.

Aunque lo suyo no es solo actualizar textos y sones, sino la divulgación de la ecología profunda. Pedro Burruezo también es director de la edición para España y Latinoamérica de la revista ‘The Ecologist’, la histórica publicación británica fundada en 1970 por el activista ambiental Edward Goldsmith. Todo controlado, advierte: es posible ensayar una composición cantada en castellano antiguo, árabe, latín, italiano o catalán mientras se atiende el cierre de un número monográfico dedicado al veganismo. También coherente: «Hace unos años yo era un músico interesado en el ecologismo, pero ahora soy la misma cosa. El mensaje que intento transmitir con la revista es idéntico que con la música: amor, respeto a la naturaleza, compasión y convivencia».

¿Y cómo andamos de respeto a la naturaleza, compasión y convivencia? «El mundo camina hacia la debacle y la tierra está enferma», se lamenta. «Por eso creo que los místicos eran un ejemplo: eran prudentes y se conformaban con poco. Hoy más que nunca hay que rescatar las tradiciones espirituales». De ahí que el ecologismo profundo vaya un poco más allá de la consideración utilitarista o terrenal de los bienes naturales, recuerda: «Hay que salvar bosques y selvas por todo lo que ya sabemos pero también porque son sagrados, intocables, pertenecen a un mundo superior y debemos reconectarnos con la naturaleza de forma emocional, no solo cerebral».

«Ilusión» por volver a Murcia

No parece sencillo el reto que lanza este entusiasta de la obra de Ibn Arabi (Murcia, 1165-Damasco, 1240), el místico sufí –«maestro de todos los maestros»– que le ayudó a redescubrir la Región de la que emigraron sus padres hace casi sesenta años: «Recuerdo la Semana Santa y sobre todo la casa de mi tía en el centro de la ciudad, atiborrada de recuerdos». Por eso le hace «tanta ilusión» participar en Murcia Tres Culturas con ‘Misticísssimus’, una «tormenta dirigida a los corazones».

Su onda encaja con un certamen cultural que se anuncia como ‘la gran fiesta de la tolerancia’. Casi un oxímoron en una época de máximo recelo en la que se rechaza a los refugiados y se mira al vecino con desconfianza: «Se recela del islam porque no se conoce. Es un camino de paz y de serenidad, ese es el único que hay, pero parece que no lo entienden ni siquiera algunos musulmanes», critica Burruezo, empeñado en utilizar el arte como vehículo de entendimiento: «La vida y la obra de los místicos no pertenece a los museos, yo creo que es algo vivo y un ejemplo clarísimo del camino que hay que seguir».

Mientras tanto, invita al público a participar en la fiesta musical que quiere compartir esta noche con quienes acudan a su encuentro: «No somos populares, por eso nadie va a escucharnos con prejuicios. Se encuentran solo con nuestro espectáculo y eso es fascinante. Cuando salgo al escenario solo me van a juzgar por lo que tengo: música, voz y poesía». Y se despide con una provocación: «Una cosa es lo que le gusta a la gente y otra lo que aparece en los medios de comunicación».

(Publicado en 'La Verdad' el 25 de mayo de 2016)

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