Portada Noticias La era del cormorán
La era del cormorán
( 4 Votos )
20.12.15 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
enviar a meneame
artsexylightbox

Cuatro cormoranes sobrevuelan las aguas del Mar Menor. FOTO: GUILLERMO LABARGA GARCÍA

Un estudio detalla la presencia de 223.476 aves invernantes en los humedales de Murcia durante los últimos cuarenta años

El censo histórico de acuáticas recoge el trabajo de 351 personas desde 1972 y documenta el triunfo y la decadencia de algunas especies

La ciencia se divulga en ocasiones por correo electrónico. En foros especializados donde se comparte el trabajo de quienes, sin ayudas oficiales ni más estímulo que su propio amor por el conocimiento, dedican su tiempo a observar, tomar datos y sacar conclusiones. Es el caso del naturalista Antonio Fernández-Caro Gómez, funcionario municipal de Cartagena de 60 años que acaba de concluir un trabajo extraordinario: la ‘Revisión histórica del censo invernal de aves acuáticas de la Región 1972-2015’, una recopilación especie por especie y humedal por humedal de todos los pájaros que se encontraban en enero en los aguazales murcianos durante los últimos cuarenta y tres años. Es muy probable que solo el Parque Nacional de Doñana cuente con una serie temporal tan extensa.

«Siempre he tenido interés por las aves; desde que, cuando era un crío, veía en La Manga correr por la orilla de la playa los pollos de cigüeñuelas y chorlitejos patinegros, algo que ahora es casi imposible», se lamenta este proyecto de biólogo que dejó aparcada la carrera pero no su afición por estudiar la naturaleza.

Desde el año 2000 coordina el censo de aves acuáticas invernantes en la Región, una base de datos que sirve no solo para saber si un año han recalado más o menos ejemplares de una especie, sino también para conocer el estado de salud de los humedales, unos ecosistemas que se encuentran en regresión en Europa y que son un auténtico tesoro por los servicios que ofrecen.

Recopilar los datos históricos –los más antiguos, de 1972 a 1990, recogidos en los trabajos de Vicente Hernández Gil y Francisco Robledano Aymerich, también autores del prólogo– ha sido lo más complicado en un informe científico que contiene miles de horas de trabajo –«incontables»– de 351 censadores; naturalistas voluntarios que se han encargado de levantar un corpus informativo tan útil para los estudiosos como para la administración.

Y que recoge algunos de los cambios en el medio natural en casi medio siglo. Como aspectos más llamativos, la eclosión de algunas especies como el cormorán grande, que comenzó a ser observado en 1979 –48 ejemplares contabilizados entonces– y que se ha convertido en la especie más abundante a lo largo de esta etapa, con 22.313 unidades y un pico máximo de 2.441 en 2012. [El censo excluye a las gaviotas patiamarilla y reidora]. El secreto del éxito de esta ave buceadora, según el autor del estudio, es la abundancia de alimento y su habilidad para capturar peces.

Este pajarraco de aspecto siniestro, fuerte y oportunista es la cara de la moneda. Otras aves, sin embargo, se encuentran en decadencia, como la serreta mediana, casi al borde de la desaparición en el Mar Menor, donde en enero de este año solo fueron avistadas tres. Este pato marino llegó a tener una población de 353 ejemplares en 1977, pero en años como el 2009 y el 2014 ni siquiera hizo acto de presencia.

Hábitats destruidos

La creciente degradación del Mar Menor también ha sido una faena para aves como el chorlitejo patinegro, que ya apenas anida en el entorno de la laguna. «Es lógico», explica Antonio Fernández-Caro, «entre los vertidos, las embarcaciones de motor, las motos acuáticas y otras agresiones, los pájaros no encuentran el refugio que necesitan. Y lo cierto es que hemos destruido buena parte de sus hábitats», advierte este veterano miembro de la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE).

Pero no solo el Mar Menor y las Salinas de San Pedro del Pinatar albergan avifauna. Los censos contenidos en el estudio se han realizado también en humedales de interior, ríos, charcas, salinas, estaciones depuradoras, embalses y balsas de riego, lugares seguros donde las aves encuentran tranquilidad y alimento para pasar el invierno. Y donde Antonio Fernández-Caro y tantos voluntarios se pierden cada fin de semana con sus prismáticos, su cámara de fotos y su cuaderno de notas.

Estudio completo en este enlace.

Apéndices al estudio en este enlace.

(Publicado en 'La Verdad' el 20 de diciembre de 2015)

Comentarios (9)Add Comment
...
escrito por Impresionante amiguete, diciembre 20, 2015
Un 10 para Antonio y para los 350 colaboradores, en este tipo de trabajos, metodológicamante robustos, con constancia en el tiempo y sin subvenciones, ANSE demuestra el potencial del voluntariado ambiental experto, esta experiencia deberían extenderla a otras disciplinas, hay una masa crítica importante en la Región que seguro que responde.

Por su parte, la administración ambiental (OISMA) encarga sus seguimientos a sus amigos y este trabajo y el resto de datos disponibles, como los del Anuario Ornitológico de la Región de Murcia, se los pasa por el forro, poniéndole a ANSE todas las trabas posibles para obtener la información o permisos, y dedida sus esfuerzos a intentar aprobar planes caducos, como el de la perdicera.

Gracias ANSE
...
escrito por Me gusta, diciembre 20, 2015
Una maravilla el estudio realizado por Antonio Fdez-Caro. Queda fuera de toda duda su utilidad, y el gran provecho que se le puede sacar en cuanto a conservación de especies y protección de espacios.
...
escrito por Gustavo Ballesteros, diciembre 20, 2015
Un excelente trabajo. Felicidades Antonio
...
escrito por Basura, diciembre 21, 2015
Un extraordinario trabajo para concluir en el grave deterioro impune del ecosistema más valioso y distintivo de la Region de Murcia: el Mar Menor, donde lo único que prospera son las especies oportunistas que campan a sus anchas como es el caso de las gaviotas y cormoranes. Pronto contaras solo eso, Antonio.
SOS Mar Menor y calblanque y san Pedro y marcha malo...
...
escrito por Hieraaetus, diciembre 22, 2015
Desde luego, la carga de trabajo es ingente, enhorabuena al autor por tal dedicación.

Para subsanar algunas "lagunas" territoriales, valgan estos enlaces:

https://drive.google.com/file/d/0B0NxG8BOzgBjWDZjc0dfaFpzV2M/view?pli=1

Pags. 80-90

https://drive.google.com/file/d/0B0NxG8BOzgBjY1ZaWU1PNDlpeWs/view

Pags. 40-54

Saludos.
...
escrito por Incomprensible CARM, enero 05, 2016
Después de tantos años y este gran trabajo resulta que la CARM acaba de adjudicar un contrato público a una consultora para realizar este trabajo, bueno una castaña si lo comparamos la verdad, con mucha menor cobertura de humedales, sin coincidir las fechas con las recomendadas para el censo coordinado de humedales en todo el país, y con el único objetivo de poder usar sus propios datos... Como se nota que los que sacan el contrato no lo pagan de su bolsillo!! lamentable espectáculo. ¿qué quieren que pensemos los cientos de voluntarios del coordinado? que nuestro trabajo no sirve?? yo solo pienso que el ego es mayúsculo, y se acentúa con fondos ajenos... páguelo usted de su bolsillo funcionario cretino!!
...
escrito por Impresionante amiguete, enero 06, 2016
Mas de lo mismo.
El mundo se mueve con la "ciencia ciudadana" y en la CARM los que deciden siguen en los 80.
En Murica hay una masa crítica ambiental voluntaria lo suficientemente formada para abordar muchos de los trabajos que se hacen por la CARM, y así podrían destinarse ese presupuesto a donde no llegue el voluntariado.

Quién le pone el cascabel al gato?

MAR a ti que te parece?
...
escrito por M. A. Ruiz, enero 07, 2016
Hola Impresionante Amiguete, estoy de acuerdo en que hay que optimizar al máximo los recursos públicos y fomentar el voluntariado ambiental (que desapareció de los presupuestos, por cierto), aunque también creo que el trabajo hay que pagarlo. Casar estas premisas es ponerle el cascabel al gato, efectivamente.

Dicho esto, opino que trabajos como este censo histórico de aves acuáticas invernantes deberían ser aprovechados por la Administración, y gratificados de alguna forma.

Saludos.
...
escrito por Antonio Fdez-Caro, enero 11, 2016
Ante el comentario de Hieraaetus, debo aclarar:
En primer lugar, gracias y perdón por la tardanza en contestar. No ha sido posible antes.

Respecto al contenido del mismo, y sin ánimo de polemizar:
1.- Cuando conocí el artículo del nº 22 de Athene, me puse en contacto con uno de los autores (Antonio Ortuño), quien desde el año 2013 viene colaborando en el Censo Invernal de Aves Acuáticas de la Región de Murcia.

2.- Efectivamente existen algunas lagunas territoriales en el estudio, y el altiplano es una de ellas, al igual que Lorca y Águilas. No obstante, en las páginas 313, 346 y 349 vienen los resultados de la EDAR de Yecla, de la Charca de La Celadilla y de las Balsas artificiales de regadío de Yecla de los últimos tres años, que son los únicos que se disponen.

Si existen otros datos invernales obtenidos con la metodología usada en el Censo, ruego me lo remitas. El estudio se ha concebido como un documento vivo y, por tanto, alejado de cualquier pretensión monolítica e inmovilista, por lo que debe estar en permanente revisión. Gracias.

Saludos.

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy