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Una caverna del siglo XXI
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08.07.15 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
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Una de las casas cueva. En la siguiente imagen, recreación virtual del conjunto de viviendas subterráneas de La Herradura, una vez rehabilitadas. FOTOS: ECOPROYECTA

El estudio de arquitectos Ecoproyecta y la UPCT ganan un concurso para recuperar un conjunto de 72 casas cueva en Huéscar (Granada)

Pese a los más de 40 grados que cayeron ayer a plomo en algunos puntos del sur de España, Murcia incluida, hay lugares donde es posible vivir de forma confortable sin recurrir al aire acondicionado. Una posibilidad que se recibe como lluvia de julio en plena ola de calor. Lo saben bien quienes conocen las casas cueva, viviendas excavadas en las laderas de montañas donde la temperatura se mantiene constante durante todo el año –entre 15 y 20 grados–. Nada nuevo bajo el sol: los principios de la geotermia aplicados a la construcción, una práctica en la que se aplica el estudio murciano de arquitectos Ecoproyecta y que le ha servido para ganar –en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT)– un concurso internacional de ideas para recuperar un conjunto de 72 casas cueva en Huéscar, un municipio del Altiplano granadino a unos 80 kilómetros de Caravaca de la Cruz.

El Ayuntamiento de Huéscar y el Grupo de Desarrollo Rural del Altiplano de Granada –con el asesoramiento de la Universidad de Alicante– buscan un modelo para rehabilitar el paraje de La Herradura, una loma horadada por decenas de oquedades que han servido de refugio a lo largo de la historia. Infraviviendas que sin embargo pueden convertirse en espacios habitables si se solucionan las carencias de ventilación e iluminación. Incluso con un punto estiloso, de acuerdo con la propuesta de Ecoproyecta, que también sugiere un catálogo de acabados interiores y exteriores, y hasta un manual de autoconstrucción para facilitar el mantenimiento de las viviendas. La sostenibilidad y la autosuficiencia, junto con la economía, son criterios muy presentes en el proyecto.

«Con la tecnología actual es fácil introducir aire fresco, incluso aromatizado, y luz natural», explica Juan Miguel Galera, uno de los socios de Ecoproyecta. ¿Cómo lo han hecho? Instalando unos conductos bajo el suelo, que pueden partir de una zona donde se plante vegetación aromática, y abriendo en la cubierta una chimeneas combinadas con difusores de luz.

Hágase la luz

Esta aspiración de acabar con la oscuridad de las cuevas inspiró a los autores para bautizar su proyecto: Mumelí. «Mumelí significa luz y claridad en el dialecto caló; es un guiño porque han sido los gitanos quienes han mantenido en pie las cuevas de La Herradura durante todos estos años. Es una forma de agradecérselo», señala Galera, coordinador de un trabajo que ha contado con el apoyo de estudiantes de Arquitectura de la UPCT.

«Rehabilitar es muy interesante, nosotros apostamos por recuperar más que por la nueva construcción», señala Pablo Carbonell, también socio de Ecoproyecta, un estudio que apuesta por el trabajo colaborativo con otros profesionales relacionados con la construcción sostenible.

El modelo planteado por los arquitectos murcianos consiste en reconstruir las casas cueva mediante una tipología común para integrar el conjunto en el paisaje y relacionarlo con otros elementos del patrimonio arquitectónico y cultural de Huéscar, en una gran zona verde comunicada mediante una senda peatonal y ciclable con el casco urbano.  Una vez definido el patrón urbanístico y constructivo, los promotores del proyecto buscarán financiación europea para desarrollarlo. Las cuevas son de propiedad privada, pero el proyecto contempla el uso público de algunas de ellas, tanto cultural como turístico.

En Murcia –Puerto Lumbreras y Abanilla, principalmente– también hay casas cueva. ¿Alguna idea para la Región? «Sería estupendo rehabilitar las que tenemos en la Comunidad Autónoma, porque algunas incluso las han tapado, pero es un patrimonio que no puede perderse», opina Pablo Carbonell.

Granada cuenta con el mayor parque de casas cueva del mundo, unas 12.000, un recurso patrimonial que la provincia andaluza está promoviendo como alojamiento para viajeros con curiosidad por probar algo diferente. Como dormir en una caverna, aunque con las comodidades del siglo XXI. 

(Publicado en 'La Verdad' el 8 de julio de 2015)

Comentarios (2)Add Comment
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escrito por Rocky, julio 09, 2015
Y en Fortuna, por la zona de la Garapacha, Fuente Blanca, Cuevas de las Monjas, etc... también hay muchas casas cueva, que poco a poco se van rehabilitando.

A mi me parece genial la idea. Eso sí, cuando hablan de "una tipología común para integrar el conjunto en el paisaje y relacionarlo con otros elementos del patrimonio arquitectónico" y veo la imagen que ilustra la noticia, veo que algo chirria. Lo de siempre. Muchos arquitectos piensan que para innovar, lo que hay que hacer es cambiar la tipología constructiva de la zona. A mi me parece un error, lo que para ellos es crear un contraste entre lo antigo y lo moderno, para mi es una aberración. Precisamente yo creo que no respetan las tipologías de la zona y no integran en el paisaje.... es como lo de la casa esa en el carril bici del rio....
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escrito por Iberus campesinus, julio 09, 2015
La verdad Rocky es que tienes razón, la pérgola de la ilustración es un dolor para la tipología constructiva del entorno.
Se lo podían haber currado más y haber intentado fusionar la rehabilitación con su verdadera personalidad que como el artículo dice es patrimonial.

Si se llegara a construir tal y como propone el boceto de los arquitéctos sería la destrucción de las casas cueva y la creación de un poblado marciano...

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