Portada Noticias La Universidad considera «prevaricador» el proceso administrativo de la Ciudad del Ocio
La Universidad considera «prevaricador» el proceso administrativo de la Ciudad del Ocio
( 0 Votos )
14.07.98 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
enviar a meneame
artsexylightbox

La señalización de la Ciudad del Ocio, ya tapada por la Comunidad Autónoma. FOTO: VICENTE VICÉNS

El estudio de impacto ambiental no contempla la urbanización ni el movimiento de tierras

Un informe a modo de alegación emitido por la Universidad de Murcia considera que puede constituir un delito de prevaricación el procedimiento administrativo para la construcción de la Ciudad del Ocio en el paraje protegido de la Sierra de las Moreras. La Dirección General de Protección Civil y Ambiental prepara una evaluación de impacto ambiental cuyo resultado determinará si se construye o no el recinto para bares y discotecas. El informe de la Universidad argumenta que la evaluación debe incluir las obras y movimientos de tierras y no sólo el ruido y el impacto lumínico.

Que se construya o no la Ciudad del Ocio no dependerá del daño que causen el movimiento de tierras y la construcción del recinto en el paraje protegido de la Sierra de las Moreras. Paradójicamente, el estudio que prepara la Dirección General de Protección Civil y Ambiental sólo contempla el impacto sonoro y lumínico que causarían en el espacio protegido las actividades de ocio previstas.

El informe-alegación de la Universidad de Murcia -firmado por Miguel Angel Esteve, profesor titular de Ecología Aplicada y secretario del Departamento de Ecología e Hidrología- estima que «la interpretación realizada hasta el momento por la Administración de evaluar exclusivamente las actividades a emplazar falsea el espíritu y la letra de la legislación ambiental vigente y se aproxima inequívocamente, en nuestra opinión, al concepto de prevaricación».
La Universidad de Murcia considera que el posible delito de prevaricación -actuación injusta de funcionarios o cargos públicos a sabiendas de que sus decisiones pueden ser ilegales- se extiende de principio a fin en el proceso de la Ciudad del Ocio.

Las primeras irregularidades se cometieron, según recuerda la Universidad, cuando se realizaron movimientos de tierras, como preparación a la urbanización, sin previa evaluación de impacto ambiental, un procedimiento administrativo imprescindible según la ley en actuaciones que puedan alterar la realidad física y biológica de espacios protegidos, como ha ocurrido en este caso. En el informe elaborado por la Universidad se destaca el hecho de que el estudio de impacto ambiental no considera los daños al espacio natural causados por los movimientos de tierras y la construcción del recinto, sino únicamente la emisión de ruidos y luces, circunstancia que «falsea» la evaluación de la Dirección General de Protección Civil y Ambiental.

Informes sin firmar

En el rosario de deficiencias detectadas por el estudio de la Universidad de Murcia destaca una laguna imperdonable: el estudio de impacto ambiental en curso ni siquiera repara en la presencia de aves rapaces que en algunos casos pertenecen a las especies más amenazadas. En concreto, los técnicos de la consejería pasan por alto la presencia de parejas nidificantes de águila perdicera, halcón peregrino y búho real, algo incomprensible por tratarse la zona implicada en el proyecto de Area de Protección de la Fauna Silvestre precisamente por este motivo.

Destaca la Universidad que el informe relativo a las especies animales con interés de conservación no está firmado por funcionario alguno. «Parece que ningún técnico quiere hacerse responsable directo de la información que ahí se vierte, aspecto que nos parece enormemente irregular aunque comprensible dada la mala calidad de la documentación aportada», advierte Miguel Angel Esteve.

Más despropósitos: el estudio de impacto ambiental pasará de largo sobre la devastación de especies vegetales protegidas y el papel multiplicador de la contaminación sonora que pueden ejercer las paredes rocosas cercanas. «Tampoco quedan definidas las medidas protectoras para evitar el deterioro paisajístico y los procesos erosivos remontantes que afectan al conjunto de las laderas lindantes con las obras», añade la Universidad. La conclusión de este informe-alegación es la «insuficiente información del estudio de impacto ambiental y existencia de determinados impactos residuales que en determinados casos son negativos pero indeterminables -ruido- y en otros son severos -hábitats, flora y fauna, paisaje y erosión-, que dañan gravemente los valores naturalísticos del área». La Universidad pide que, «si la tramitación prosigue, sea finalizada con una declaración de impacto negativa».

(Publicado en 'La Verdad' el 14 de julio de 1998)


Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy