Portada Noticias Miguel Delibes de Castro: «Han bastado unas sacudidas económicas para que el medio ambiente desaparezca de la escena»
Miguel Delibes de Castro: «Han bastado unas sacudidas económicas para que el medio ambiente desaparezca de la escena»
( 4 Votos )
06.04.13 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
enviar a meneame
artsexylightbox

FOTO: MANUEL LORENZO

El prestigioso investigador del CSIC y divulgador científico ofrece el martes en Yecla una conferencia sobre la conservación del lince ibérico

Medio en serio, medio en broma, Miguel Delibes de Castro (Valladolid, 1947) anda algo preocupado porque el martes le esperan siete horas de coche entre Sevilla y la Región con unos cuantos ríos desbordados por el camino. Ese día hablará sobre linces en Yecla, invitado por la plataforma ciudadana que está empeñada en el regreso del felino al Altiplano, donde desapareció hace décadas. Biólogo y divulgador ambiental de gran prestigio, exdirector de la Estación Biológica de Doñana, profesor de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en Sevilla y considerado el mayor experto mundial en lince ibérico, asiste un tanto perplejo a los recortes en ciencia y medio ambiente, aunque sin perder el buen humor. Como su padre, el recordado escritor Miguel Delibes, sabe ser crítico con precisión y pragmatismo castellano. Y colocando cada palabra en su sitio justo.

–¿Hablamos de la situación de la ciencia?
–Supongo que todo el mundo tiene motivo para quejarse en su ámbito, pero en el mío, tanto en la ciencia como en el medio ambiente, la situación es francamente mala. Yo creo que el cortoplacismo tiene mucho que ver, pero también hay una falta de confianza en nosotros mismos, en nuestra capacidad de salir adelante por vías diferentes. Lo más descorazonador para mí es que estamos como aguantando el chaparrón pero esperando a que salga el mismo sol que ha generado estas tormentas. No estamos buscando cosas nuevas ni fórmulas diferentes:la ciencia podría ser una de ellas, y la naturaleza también. Pero me da la sensación de que confiamos en que la economía se dinamice con fórmulas relativamente parecidas a las anteriores, si no iguales.

–Venta de montes públicos, caza en parques nacionales... ¿cómo ve esta forma de monetizar el patrimonio natural?
–Es evidente que anímicamente no me agrada, pero entiendo que los problemas económicos son importantes y que la economía se cuantifica monetariamente. No me puedo oponer a que se pretenda obtener rendimientos, ya no tanto en dinero como en puestos de trabajo. O que se persiga la dinamización económica del medio ambiente. Lo que me parece es que todo esto apunta a lo que decía antes:que no se venda el monte público para urbanizarlo, para hacer chalés, porque esa fórmula ya la hemos probado y no ha funcionado muy bien. Ha funcionado a muy corto plazo y nos ha llevado a esto. Si en el monte alguien tuviera una idea sensacional de una reserva que iba a traer turismo y que iba a ser muy respetuosa, pues bien. Y ahora mismo hay un interés social por disfrutar de la naturaleza. Pero no es esa la impresión que tengo, sino que es el momento para que gente aventurada pruebe con fórmulas parecidas a las que ya conocemos.

–Parece que el medio ambiente será uno de los paganos de la crisis. ¿Por qué lo seguimos viendo como una carga y no como una oportunidad?
–El medio ambiente promete y ofrece más a un plazo medio y largo, para lo bueno y para lo malo, porque su abandono tiene unas repercusiones económicas muy graves. La sociedad, con sus dirigentes a la cabeza, cuando las cosas se ponen feas se pone la orejeras y no ve más que lo inmediato. Yo creo que es un problema serio que a mí me ha decepcionado porque creía que lo del medio ambiente estaba más asentado. Han bastado unas sacudidas económicas fuertes para que desaparezca de la escena.

–¿Ya no es tan optimista?
–Bueno, en realidad nunca he sido muy optimista, lo que ocurre es que ante los pesimistas siempre llevo la contraria. Creo que hay que medirse para ser lo más racional posible. El pesimismo lleva a la inacción. Cuando hice con mi padre el libro ‘La tierra herida’ él tenía ya 85 años, un horizonte muy corto, y por eso decía que no había nada que hacer. Me decía:‘Tú con todo te conformas’. Me consideraba un optimista enfermizo. Pero creo sinceramente que el medio ambiente es nuestro valor económico más sólido, que toda la economía reposa en la naturaleza, más que en la estructura financiera, y eso nos lo han demostrado la crisis y los bancos. Teníamos un dinero que no era un valor real, no existía;y por eso pienso que el medio ambiente se va a acabar imponiendo y no vamos a ser capaces de acabar con él.

–¿Qué diría su padre ante este panorama? Crisis galopante, desahucios, corrupción política, la Corona en entredicho...
–Mi padre era muy negativo, lo veía todo negro al final de su vida. También fue muy crítico con los casos de corrupción de los últimos gobiernos de Felipe González. Ya entonces le parecía que éramos un país sin remedio, así que esto lo vería muchísimo peor. Siempre comento con mis hermanos que hubiera disfrutado mucho cuando ganamos el Mundial de fútbol. Era lo único que lamentábamos que nuestro padre no hubiera conocido. Todo lo demás le deprimía (risas).

–¿Qué pediría al ministro Miguel Arias Cañete?
–Tendría que pensarlo mucho para no equivocarme, pero vamos:que parase un poco y reflexionase sobre qué es lo importante para los españoles en el medio y largo plazo más que en los problemas urgentes.

–El 78% de los españoles no confía en la información pública sobre medio ambiente, según una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). ¿Cómo procesa este dato un científico como usted?
–Como ciudadano debería confiar, aunque la situación social es de un cierto escepticismo. Cada día nos enteramos de cosas que no nos han contado, no ya solo en medio ambiente. Llevo trabajando 40 años como funcionario público en la investigación y pienso que sí hemos sido sinceros y hemos transmitido la información correctamente.

–En la Región de Murcia hay cierta controversia por la planificación de la Red Natura 2000. Empresarios, agricultores y propietarios aseguran que se les perjudica y que se frena la actividad económica. ¿Qué les diría?
–Creo que hay que escucharles. La normativa ambiental, como cualquier otra, limita derechos. Pero igual que en las ciudades admitimos que en determinadas zonas no se pueda construir más de cuatro alturas, por ejemplo, aunque en otras sí, porque la ciudad debe planificarse y no vale todo, la naturaleza es algo parecido. Aunque tú seas el dueño de un terreno no puedes hacer todo lo que quieras, pero sí tienes todo el derecho a pedir que la normativa sea muy clara y esté suficientemente consensuada. Gran parte de la Red Natura 2000 de toda Europa está en España porque somos muy ricos en biodiversidad, así que lo justo es que la Unión Europea no se limite al cumplimiento de esas limitaciones, que yo defiendo en la mayoría de los casos, sino que nos ayude económicamente.

–Llega a Murcia con un río Segura casi desbordado. ¿Podría ser este un buen momento para abordar de forma serena la planificación hidrológica y acabar con las guerras del agua?
–¡Espero poder llegar, entre Sevilla y Murcia está todo desbordado! Bueno, en serio, creo que los momentos extremos, de sequía o de abundancia, no parecen los mejores para serenarse y pensar. La planificación hidrológica hay que discutirla con serenidad, y no cuando menos falta nos hace el agua.

–¿Qué va a decir el martes a quienes vayan a escucharle a Yecla?
–Básicamente quiero conocer a la plataforma ciudadana que quiere tener linces allí, y les voy a contar un trabajo que estamos haciendo de recopilación de citas históricas de lince. Creo que es muy importante para sentar las bases de la conservación y también muy curioso en cuanto a la información que tenemos sobre cómo se ha tratado al lince a lo largo de la historia. También espero recoger datos sobre la presencia de linces en esta zona para nuestro estudio;es un trabajo con el que colaboramos con investigadores locales porque son ellos los que tienen más fácil acceso a los archivos de los ayuntamientos.

–Una plataforma ciudadana que trabaja para que el lince regrese a su territorio no es algo muy usual, ¿no cree?
–Pues debería ser lo normal. Me preguntan muy a menudo qué pueden hacer los ciudadanos por el medio ambiente y esto es un ejemplo. Los ciudadanos tenemos mucha fuerza, no toda la iniciativa debe estar en manos de los políticos. También podemos asociarnos e incluso cambiar los patrones de consumo, como sucedió con la pesca del atún rojo. Así que me parece muy bien que la plataforma de Yecla presione para que este proyecto siga vivo y cuenten con la Región de Murcia, si hay alguna posibilidad, para que se liberen linces allí.

–Hace más de dos años le pregunté si creía posible que el lince regresara a Murcia y me dijo que sí. ¿Lo sigue pensando?
–Desde luego que sí. También dije entonces que es algo que obliga a esfuerzos y sacrificios. Lo que no podemos es tener todo, y tener linces posiblemente obliga a limitar otros aspectos y admitir regulaciones. Otra opción es decir:renuncio al lince porque yo lo que quiero es tener más embalses y más autovías. Pero esto es una decisión que tomamos los ciudadanos.

–La crisis económica también ha afectado al proyecto Life Iberlince; parece que algunas comunidades, entre ellas Murcia, tienen que reajustar su presupuesto. ¿Está en peligro el plan?
–No estoy metido ahora en el plan porque el Consejo Superior de Investigaciones Científicas salió y no sé muy cómo está. Me tranquiliza que el plan siga, que ya es algo, porque temí en su momento que pudiera frenarse. Hemos conseguido construir un gran programa, ambicioso, también caro, al que posiblemente le costaría mucho salir adelante si se reduce mucho su presupuesto.

–Parece difícil acabar con los atropellos de linces. ¿Cree que se superará el desafío de reintroducir la especie en nuevos territorios?
–Es muy difícil solucionar los atropellos de linces porque no son especialmente hábiles para evitar a los vehículos. También hay que subrayar que se están produciendo más atropellos en zonas donde antes no había linces. Es lógico esperar que cuantos más linces haya, más linces puedan ser atropellados. En ese caso quizá la situación no sea tan grave que si mueren linces donde hay muy pocos ejemplares.

–¿Sigue yendo al trabajo en bicicleta?
–Sí que lo hago habitualmente, aunque hoy he tenido que usar el coche porque se ha puesto a llover.

– Casco obligatorio, ¿sí o no?
– En la ciudad no me pongo el casco, aunque sí cuando salgo de excursión. A mí no me importa ponérmelo, pero creo que hacerlo obligatorio va a reducir mucho el uso de la bicicleta. Mi miedo es que haya menos bicis en la calle y los coches pierdan ese respeto que los ciclistas se han ganado.

–¿Se ha resuelto ya judicialmente el contencioso con la Fundación Oso Pardo? [un equipo investigador del que forma parte Miguel Delibes de Castro fue acusado de utilizar unos datos sin citar la fuente en un artículo científico]
–Ese caso no está judicializado aún porque lo está revisando un organismo internacional [Committee On Publication Ethics, COPE]. Nos pidieron que renunciásemos a la vía judicial para que pudieran revisar nuestra queja, lo que pasa es que va más despacio de lo que nos gustaría. 

(Publicado en 'La Verdad' el 6 de abril de 2013)

Comentarios (1)Add Comment
...
escrito por lince, abril 09, 2013
LINCES EN MURCIA, NO SERA MEJOR LLEVAR LOS CONEJOS QUE SOBRAN EN MURCIA ALLI DONDE ESTAN LOS LINCES??? ASI SE LE SACA ALGUN DINERO A LOS CONSIDERABLES EXCEDENTES QUE ESTAN MASACRANDO MAL LLAMADOS CAZADORES.
Y SI LUEGO LLEGA ALGUN LINCE A MURCIA DE FORMA NATURAL PUES MEJOR.

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy