Portada Noticias Del invernadero al mundo
Del invernadero al mundo
( 0 Votos )
03.06.98 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
enviar a meneame
artsexylightbox

José María Campuzano muestra cómo llega el plástico del campo. JUAN LEAL

La empresa Alfagran ha conseguido hacer un negocio del reciclaje de plásticos agrícolas en Alhama de Murcia

Los plásticos agrícolas necesarios para el cultivo de tomates, melones y otros productos del campo se convierten en un desecho engorroso -y altamente contaminante si se quema- al cabo de un par de años de uso. La empresa Alfagran de Alhama de Murcia ha conseguido hacer rentable una actividad industrial que consiste en reciclar esos plásticos para convertirlos en un producto listo para ser utilizado de nuevo. Tras unos inicios difíciles, Alfagran ha conseguido ya una producción anual de 8.000 toneladas que exportan a toda Europa y parte de América. De una manera simple se puede decir que la planta de Alfagran produce una materia llamada granza a partir de plástico agrícola sucio y altamente degradado. Las pequeñas piezas de plástico salen limpias y listas para la fabricación de tuberías, bolsas de basura e incluso modificador de asfaltos en la construcción de carreteras.

Pero antes, durante y después de este proceso de transformación hay muchas horas de investigación, trabajo de concienciación con los agricultores en el campo y una búsqueda constante de nuevas aplicaciones para la granza de polietileno de baja densidad, denominación técnica del producto que Alfagran exporta a Suiza, Alemania, Inglaterra, Francia, Portugal y desde hace poco también a América. La Región genera unas 6.000 toneladas de plásticos agrícolas cada año. Hasta que se estableció Alfagran en el polígono industrial de Alhama, este plástico se acumulaba junto a los invernaderos en las grandes zonas de producción -Torre Pacheco, Mazarrón, Aguilas, San Javier- o simplemente se quemaba.

Jesús Bueno, director de Alfagran, supo ver una industria en ciernes en lo que en principio sólo era un grave problema ambiental. En Promoción de Industrias y Servicios Medioambientales, del grupo Ercros, comenzó a investigar hace casi 10 años la posibilidad de reciclar un producto de desecho con un enfoque industrial. Comprobó que podía ser un negocio rentable y se lanzó a la aventura patentando el procedimiento. Su idea obtuvo subvenciones estatales y comunitarias, hasta el punto de que está registrado en el libro de los mejores proyectos presentados en la Unión Europea. Con un proyecto de inversión de 650 millones en el bolsillo decidieron instalarse en Alhama por las buenas comunicaciones con las zonas de producción agrícola de Murcia y Almería y también por el apoyo que recibieron del Instituto de Fomento y del alcalde de la localidad. Actualmente trabajan con 18 empleados fijos y varios eventuales, expertos en mecánica y electricidad y técnicos de Formación Profesional.

La planta del polígono industrial Las Salinas trabaja las 24 horas para dar salida a un camión cargado con 24 toneladas cada día. Alfagran recicla cada año 9.500 toneladas de plásticos agrícolas de desecho. De esta cantidad, 2.500 toneladas se recogen en Murcia y el resto proviene de Almería, Granada, Alicante y Valencia. Esta actividad industrial supone una facturación anual de casi 600 millones. Jesús Bueno asegura que Alfagran tiene capacidad para reciclar las 6.000 toneladas de plástico agrícola que genera cada año la Región, pero advierte que las ayudas de la Administración son esenciales para el desarrollo de una industria que en Europa es considerada de interés prioritario y recibe importantes subvenciones: «La recogida la realizamos a través de empresas especializadas, como Hermanos Inglés, de modo que cada kilo de plástico para reciclar nos cuesta entre 10 y 11 pesetas. Pagamos por el residuo, al contrario que en Europa, donde las empresas reciben una ayuda de 20 pesetas por kilo reciclado -añade-. O sea, que partimos ya con una diferencia de 30 pesetas por kilo en el mercado». La Consejería de Agricultura subvenciona a Alfagran a través de los ayuntamientos con dos pesetas por cada kilo de plástico recogido y colabora en el trabajo de mentalización de los agricultores que realiza en las zonas de producción José María Campuzano, responsable de promoción medioambiental.

La concienciación de los agricultores y la colaboración de los ayuntamientos ha sido fundamental: «Al principio los agricultores no se fiaban, incluso preferían pegarle fuego a los plásticos. Poco a poco se han dado cuenta de que les prestamos un servicio, porque el abandono y la quema de los residuos es ilegal», señala Campuzano.

Uno de los obstáculos con los que chocan empresas como Alfagran es la todavía escasa conciencia medioambiental: «Hasta ahora no ha existido ningún interés en usar productos reciclados, cuando en Europa es un valor añadido. Por este motivo hay poca demanda de plástico reciclado, casi todos los productos se fabrican con materia virgen, lo que en Europa es impensable», explica Jesús Bueno.

Alfagran, del grupo Befesa, es ya la primera recicladora del país. No hay una empresa en el mundo que pueda hacer del plástico agrícola un material de tanta calidad. A pesar de todo, la empresa sólo comenzó a ser rentable hace muy poco tiempo. La creciente legislación en materia de medio ambiente y la evidencia de que los recursos naturales son limitados no sólo garantizará su futuro; también posibilitará que surjan otras muchas industrias que hagan un negocio de convertir en materia útil lo que hoy sólo consideramos basura.

(Publicado en 'La Verdad' el 3 de junio de 1998)
Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy