Portada Noticias Un DNI en la aleta dorsal
Un DNI en la aleta dorsal
( 3 Votos )
09.08.12 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
enviar a meneame
artsexylightbox

Aleta dorsal de un delfín mular. Las marcas sirven para identificar a cada individuo. :: ANSE

ANSE censa la población de delfines mulares entre Alicante y Almería mediante miles de fotografías. El estudio científico también analiza la interacción de estos cetáceos con las granjas de acuicultura

La aleta de un delfín es su huella dactilar. No hay dos iguales. Por eso es el rasgo que identifica claramente a cada individuo y el método más fiable para censar a estos mamíferos marinos, que habitualmente sufren desgarros en estos apéndices de su cuerpo por peleas o accidentes. La Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) maneja un catálogo de 6.205 imágenes de delfines mulares produducto de un estudio sobre la interacción de esta especie con las actividades pesqueras en la costa del Sureste de la península, desarrollado entre diciembre de 2009 y noviembre de 2011, y cuyos resultados acaba de sistematizar la organización ecologista.

Una vez analizados los datos, ANSE concluye que la población de delfines mulares presente en el área estudiada –de Almería oriental al sur de Alicante– es de 740 individuos, 310 residentes y el resto visitantes esporádicos. De las más de 6.000 fotografías tomadas desde la embarcación ‘Else’, 4.103 corresponden a individuos reconocibles –esto es, ya censados por la organización ecologista– y 2.102 a ejemplares no marcados. El análisis de marcaje y la recaptura de historias mediante un software específico (MARK) arroja un cifra de 490 delfines, aunque la estima asciende a 740 aplicando un factor de corrección.

Menos ejemplares

¿Son muchos o pocos? De los cetáceos aún no se sabe demasiado –su comportamiento, sus rutas de desplazamiento–, pero sobre esta especie sí hay una evidencia: su número se ha reducido drásticamente durante las últimas décadas en algunas de sus áreas de distribución, entre ellas el litoral de los países ribereños del Mediterráneo más industrializados, como España. De ahí la necesidad de estudiar la situación de este cetáceo en la costa del Sureste español, un proyecto que ha contado con la financiación de la Fundación Biodiversidad (organismo que depende del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente).

La Asociación de Naturalistas del Sureste trabaja desde hace aproximadamente una década en el avistamiento de cetáceos en las costas alicantinas, murcianas y almerienses: «La fotografía continuada de delfines permite obtener información relevante sobre tamaño y evolución de las poblaciones, comportamiento, estructura de grupo y longevidad», explica Pedro García, director de ANSE.

El seguimiento a las poblaciones de delfín mular se realizó mediante tres métodos distintos: avistamiento desde embarcación para fotoidentificación y elaboración de mapas de distribución; instalación de dispositivos de detección acústica en cinco granjas de acuicultura; y encuestas a los trabajadores de instalaciones acuícolas. Los registros de los dispositivos de grabación y el testimonio de los trabajadores demuestran que los delfines mulares interactúan con frecuencia con las explotaciones de acuicultura, en cuyo entorno se alimentan.

El seguimiento a los delfines desde el motovelero ‘Else’ se desarrolló a lo largo de seis campañas, con casi 12.000 kilómetros de navegación en 157 días y 754 horas de observación en las que se produjeron 68 avistamientos de diferentes especies de cetáceos. Casi todos los avistamientos de delfín mular se concentran al norte de Cabo de Palos, especialmente entre Guardamar y San Pedro del Pinatar.

El delfín mular –‘Tursiops truncatus’– es un cetáceo de carácter costero «que prefiere aguas poco profundas, por lo que muy raras veces supera las zonas de más de 500 metros de profundidad, aunque se mueve por lo general en aguas mucho más someras», describen en el artículo-resumen de este proyecto de investigación Pedro García y José Luis Murcia (ambos por parte de ANSE) y Renaud de Stephanis (de Conservación, Información y Estudio sobre Cetáceos, CIRCE).

Los investigadores subrayan la distribución «subcosmopolita» de la especie, puesto que aparece «en aguas cálidas y templadas de poca profundidad en prácticamente todos los mares de la tierra. Tienen carácter gregario y forman manadas cuyo número varía dependiendo de la edad y el sexo de los ejemplares que las integran; son raros los ejemplares solitarios», advierten, «y lo normal» es que se concentren en grupos de diez a veinte ejemplares, «con avistamientos excepcionales en la zona por encima de los 100 individuos. Es uno de los cetáceos más comunes y conocidos, ya que es una de las especies que más se ha usado en delfinarios, tanto para la doma y exhibición como para la investigación. Además, su querencia por aguas poco profundas hace que sea relativamente fácil su avistamiento, tanto desde tierra como desde embarcación».

La presencia de poblaciones estables de delfines mulares en las costas del Sureste de España ha permitido declarar la mayor parte del litoral sur de la Región como Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) para esta especie, considerada ‘vulnerable’ a escala nacional.

El objetivo de ANSE es que el censo actualizado de las poblaciones de delfines mulares «contribuya a establecer medidas de gestión y conservación que hagan compatible la actividad acuícola con la protección de las manadas» de estos cetáceos.

El comportamiento increíble de ‘Aguileño’

Si hay un delfín mular conocido, ese es ‘Aguileño’, un macho que abandonó su manada en 2008 para quedarse a vivir más de medio año junto a una piscifactoría de Águilas, donde se dejaba acariciar por los empleados de la explotación de acuicultura. Pese al carácter sociable de los delfines, hasta el momento no se había documentado un caso tan extremo como éste, ya que el cetáceo acudía al encuentro de los buceadores, en cuanto los detectaba en el agua, para relacionarse con ellos. Pero estos juegos se convirtieron en un peligro para la seguridad de los trabajadores, por lo que el Servicio de Pesca de la Comunidad Autónoma pidió ayuda a ANSE para que el delfín abandonara la granja. Después de varias semanas evitando el contacto con el animal, ‘Aguileño’ volvió con su grupo, aunque regresó pasadas unas semanas, herido y hambriento, quizá para despedirse definitivamente de sus amigos humanos.


 (Publicado en 'La Verdad' el 9 de agosto de 2012)
Comentarios (2)Add Comment
...
escrito por Ildefonso Esteban Zurrón, agosto 09, 2012
"Aguileño"

Allá en las Cuatro Calas aún perdura
recuerdo de delfín mular famoso
cuando a diario surcaba el mar airoso
y en círculos hacía singladura.

Con humanos logró probar ventura,
pero nuestro recelo temeroso
y su comportamiento misterioso
decidieron la marcha prematura.

No pudiendo integrarse en la manada
regresó a la marina granja herido
con la esperanza de encontrar morada

hasta que abandonado y afligido
giró su aleta ya cicatrizada
y fue sin más honores despedido.
...
escrito por Frank Inspector, agosto 10, 2012
Mis felicitaciones a ANSE por la labor que desempeñan, aunque no se lo pongan fácil

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy