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Yo lo planto, yo me lo como
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03.06.12 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
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El auge de los huertos urbanos y la agricultura ecológica como alternativa de ocio e incluso para ganarse la vida

Cultivar un huerto está de moda, y la fotografía de Michelle Obama recogiendo tomates con una cesta en los jardines de la Casa Blanca lo consagró como tendencia. La agricultura, uno de los oficios más sacrificados desde que la humanidad aprendió a cosechar sus propios alimentos, está experimentando un auge en la Región en sus modalidades ecológica y de ocio: parcelas urbanas, explotaciones libres de productos químicos y grupos de consumo configuran un nuevo fenómeno que, siguiendo una tendencia que lleva varios años germinando en Europa, se refleja en un mayor interés por los productos ‘eco’, la recuperación de variedades locales, el respeto por el paisaje y las tradiciones y, también, en el descubrimiento de una alternativa original para matar el tiempo libre. La vida en modo ‘slow’.

En cualquier caso, este regreso a la tierra en la era de los smartphones y la realidad virtual no se está quedando solo en pasatiempo ‘cool’ para urbanitas estresados, sino que comienza a fructificar en pequeñas empresas y cooperativas. A continuación, cinco historias de personas que han decidido empuñar la azada, unos por el placer de comerse un tomate criado por ellos mismos y otros como salida a la crisis.

                                                             Fotografías de Enrique Martínez Bueso, Vicente Vicéns y José María Rodríguez

«Producimos menos pero de más calidad» ISOECO, proyecto de agricultura ecológica


Felipe García, Mercedes Garrido, Ramón Navia, Jorge Estebaranz y José Miguel Cavas.

Cuando uno pasea por Lo Jorge, la finca de ocho hectáreas que gestiona ISOECO en Fuente Álamo, es evidente la presencia de mariquitas, mariposas, pájaros y abejas circulando entre los bancales de patatas, lechugas, nabos y pak-choi –la exquisita col china–. La biodiversidad que genera el policultivo ecológico. Radicalmente ecológico, insisten los promotores de Iniciativas Sociales para el Ecoempleo, que tiene como objetivo crear trabajo en sectores alternativos, especialmente a desempleados mayores de 45 años. Su proyecto estrella es dECO –doble ‘eco’, ecológico y económico–, una original iniciativa con menos de un año de vida dedicada a la producción y distribución de productos agrícolas ecológicos. No solo venden las frutas y verduras que cultivan en Fuente Álamo, sino que asocian a agricultores que trabajan la tierra de acuerdo con sus ‘ecoexigencias’ y crean grupos de consumo que compran productos de calidad excelente a un precio fijo anual «equiparable al de un supermercado como Mercadona», aseguran.

¿El resultado? Pequeños productores que obtienen un margen de un 60% –el beneficio habitual oscila entre un 2% y un 10% del precio de venta del producto– y un éxito empresarial que no se esperaban cuando iniciaron esta aventura. Porque casi todos los socios fundadores eran ajenos al mundo agrario: Jorge Estebaranz, 35 años, nacido en Madrid, es informático; Felipe García Ramírez, malagueño de 50, es ingeniero técnico; Mercedes Garrido, jienense de 45 años pero murciana desde los 6, ha trabajado en el sector de las artes gráficas; José Coy (Alcantarilla, 1963) es el fundador de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca; y completan el equipo el paisajista murciano Paco Rosique y el ingeniero agrónomo cartagenero Ramón Navia, 51 años, experto en agricultura ecológica.

«Hacemos una recogida selectiva en función de la demanda», explica Ramón Navia: «Doscientos manojos de esto, cincuenta de aquello... una forma de trabajo que no es habitual en el campo, pero es la exigencia que nos hemos impuesto. No nos lo jugamos todo a un producto porque queremos producir menos pero de más calidad. Queremos que esté muy bueno para que nos sigan haciendo pedidos. Así de simple».

Y está muy bueno, tanto que se disfruta comiendo en crudo sobre el mismo caballón: no es necesario ni lavar la verdura porque no lleva nada. «Los insectos se van comiendo los pulgones y equilibran el sistema sin necesidad de química», explica Ramón: «Cuanta más biodiversidad, más equilibrio».

La eliminación de intermediarios, la utopía de los agricultores convenciales, puede hacerse realidad a pequeña escala, como demuestra el proyecto dECO: «Como nuestros precios son siempre los mismos, no tenemos prisa por cortar el producto, así que lo hacemos cuando está en su punto, y como mucho al día siguiente está repartido. Nos salimos de la presión del mercado», continúa, «porque el agricultor tiene garantizado que esta semana va a ganar lo mismo que la próxima». 

«Este proyecto se basa en el respeto al campo, al trabajador y a los consumidores», asegura Jorge Estebaranz, que se muestra sorprendido por la velocidad a la que está creciendo dECO: ya venden cada semana sus frutas y hortalizas de temporada a más de doscientas familias y más de veinte fruterías, bares y restaurantes mediante reparto directo o distribuidores que coordinan los grupos de consumo.

La iniciativa dEco va más allá de convertirse en un simple negocio, insiste Felipe García: «Queremos involucrar a pequeños productores en un proyecto de economía social, formar a agricultores y comercializar sus productos para que obtengan un precio justo por ellos. En nuestro caso, es el agricultor el que marca el precio».

Después de ponerse en marcha «sin un duro» y sin respaldo bancario convencional –recurrieron a la banca ética: Fiare y Triodos Bank–, y con la voluntad de «aportar algo a la sociedad poniendo creatividad y trabajo», han descubierto potencial de empleo en la agricultura ‘limpia’: «Hay que tener en cuenta que el 99% de la población aún no consume productos ecológicos».


Músicos «hortimistas» que alquilan parcelas
José Román, promotor de Huertoyou


Por 40 euros al mes, usted puede ser agricultor. Esta es la idea de dos cuñados de Torre Pacheco que se cansaron de ver improductivas sus tierras y afinaron el oído empresarial ante la nueva tendencia del ocio agrícola. Huertoyou se llama el proyecto de Alberto Garre (36 años) y José Román Guillén (27), músicos de profesión –de la pródiga cantera pachequera– y «hortimistas» convencidos, que han convertido una finca familiar de algo más de dos hectáreas en un conjunto de huertos de ocio para alquilar. «Nosotros ponemos la tierra, las instalaciones y un mínimo de agua, y el cliente el trabajo», relatan los socios. «Y todo lo que produzca el cliente se lo lleva a casa, que quede claro», insisten por si acaso. ¿Los precios? 40 euros mensuales por la parcela de 50 metros y 75 por la de 100 metros, con un precio especial de 60 euros para esta última si el alquiler es anual.

En Huertoyou incluso se podrá trabajar por horas, ¡pagando!, de acuerdo con las instrucciones de los agricultores-monitores. Una alternativa al pádel o al golf para el fin de semana. «¿Por qué no? Ya se hace en Madrid, Barcelona, Asturias, Valencia y Sevilla. Estamos convencidos de que puede ser un negocio. Se trata de ocio de calidad por medio de la agricultura: en lugar de irse al centro comercial, las familias pueden ir ahora a cultivar su huerto», explican. Ya han llegado a un acuerdo con el Ayuntamiento de Torre Pacheco, que se quedará con cuatro parcelas. Otras tantas se destinarán a visitas de escolares.


«Esto es una alternativa de ocio sana y barata» Javier Sánchez, asesor de huertos urbanos



El alhameño Javier Sánchez Única (37 años), profesor de FP en Molina de Segura y experto en la plantación de huertos urbanos, cumplió uno de sus sueños la semana pasada: tener su propia parcela, 4.500 metros entre Alhama y Pliego donde experimentará con cultivos alternativos. Y va a probar suerte con el argán, un árbol que crece en Marruecos y de cuyo fruto se extrae el aceite más caro del mundo. «Su extracto se ha hecho famoso porque es un excelente remedio contra la psoriasis y ayuda a la cicatrización, pero sin embargo apenas hay producción. Y en esta zona podría ser un buen sustitutivo del almendro, que no da ni un duro», explica este ingeniero técnico forestal a quien le tira, y mucho, la docencia.

Con el curso que impartió en abril y mayo en el Centro Cultural Puertas de Castilla de Murcia ha iniciado en la agricultura casera a unos cuantos neófitos, asesora en el programa de huertos urbanos del ayuntamiento de la capital, ha puesto en marcha tres parcelas en el centro educativo de Molina donde trabaja y aún tiene tiempo «para echar una mano en Alhama a mi cuñado o a quien me pida asesoramiento». Javier Sánchez advierte de que el cultivo en macetas es más complicado –«el primer año es bueno, el segundo es más difícil»–, y considera que una superficie de 20 metros cuadrados es más que suficiente para una familia de dos o tres miembros. «Esto es una alternativa de ocio sana y barata, no da para vivir, pero sí al menos para autoabastecerte de algunos productos básicos e intercambiar los excedentes», explica


«Mi experiencia es cero pero ya tengo tomates»
Mónica Moreno, educadora social



Mónica Moreno, educadora social de 32 años, se ha montado el huerto en casa con unas cuantas macetas en la pequeña terraza de su piso de Agridulce (campus de Espinardo, Murcia), donde disfruta una especie de «regreso a las raíces». Ahora dispone de menos espacio en el balcón, pero la cosecha que se ve venir le compensa: «Tenemos ocho plantas de pimiento, dos de berenjena, otras dos de calabacines, ocho de judías, tomates, plantas aromáticas, acelgas, cebolla...». Está claro que aprovechó bien el curso impartido por Javier Sánchez en Puertas de Castilla:«Mi experiencia era cero y ya tengo tomates. Esto me ha atrapado tanto que voy a poner en marcha un maceto-huerto en el centro de discapacitados de Cieza en el que trabajo», asegura entusiasmada.


«Te lo comes tranquilo porque no lleva química»
Paco Balsalobre, jubilado



Paco Balsalobre madruga más estos días en que aprieta ya el calor. Se levanta a las 6.30 en su casa de Santiago el Mayor y en cinco minutos se planta en la parcela de 140 metros cuadrados que cuida desde hace tres años en Ronda Sur, dentro del programa de huertos de ocio del Ayuntamiento de Murcia. Mecánico tornero de profesión, este jubilado de 71 años produce con soltura tomates, lechugas, berenjenas, cebollas, patatas, pepinos y calabacines. «De todo un poco, y te lo comes tranquilo porque sabes que no lleva química», explica este vecino de Murcia. «Cada día echo un par de horas y a nivel personal me viene muy bien», cuenta, «me siento a gusto y relajado y el día que no vengo parece que me falta algo».

Vídeo pinchando en este enlace.

¿Algún hortelano por ahí que quiera compartir su experiencia?

 (Publicado en 'La Verdad' el 3 de junio de 2012)
Comentarios (9)Add Comment
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escrito por José Antonio López Espinosa, junio 03, 2012
Por aquí un blog bastante vivo sobre uno de los Huertos de Ocio del Ayuntamiento de Murcia: http://teretellevaalhuerto.blogspot.com.es/

A mi particularmente me gustan más los huertos urbanos de las terrazas o balcones, más que nada porque el esfuerzo y la producción es menor y ésta se ajusta más a las necesidades de una casa.
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escrito por Damian Ibañez, junio 03, 2012
Gracias Miguel Angel por el articulo

No siempre es posible tener su huerto en casa pero con iniciativas como las que describes, ya es un poco mas posible. Pondré dos ejemplos con respecto a cultivar su huerto sin productos químicos (o en todo caso con muy pocos):

- mi ejemplo personal. Tras haber trabajado en agricultura en diferentes cultivos con el modo de producción industrial (vid, patatas, hortalizas) te das cuenta enseguida de la MIERDA que comemos, si, lo digo con mayúsculas porque es así. Lo puedes pensar, te lo pueden decir pero nada mejor como trabajar en ello para darse verdaderamente cuenta de lo que es la agricultura industrial y productivista: producir cuanto mas mejor y para ello se hace (se fumiga) lo que sea.

- aquí en la región de Francia donde vivo (que es una de las mas productivistas y consumidoras de pesticidas: trigo, remolacha, patatas) hace ya años que se desarrolla un tejido de "cestas bio". Cada vez hay mas agricultores bio que venden sus productos directamente o en casa de afiliados a una asociación de agricultura ecológica (esta semana vendemos las cestas en mi casa, la proxima en la tuya y asi sucesivamente) y con frutas y hortalizas del tiempo, nada de tomates en diciembre.

Otro tema seria hablar del empleo y del entramado social y de la vida que un tipo de agricultura así crearía en el campo. Ejemplos: en vez de explotaciones interminables que emplean algunas decenas de trabajadores por cien hectareas y llenan los bolsillos del exportador y del "empresario agricola", muchas mas mini explotaciones con mas mano de obra y productos naturales. Pero eso...eso es otra historia y otra discusión sobre el modelo económico y de sociedad que hemos elegido.

Antes de comer lo que comen, miren como se produjo.
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escrito por Fulgen, junio 03, 2012
Magnífico este reportaje y bravo por la gente que cultiva y consume Eco.

Esto siempre te hace reflexionar. La auténtica huerta, los productos de calidad que caracterizaban a Murcia eran estos y no lo que ahora se fabrican.

La Administración apostó mal y el resultado es ahora una huerta desaparecida bajo el cemento, las acequias destruidas, gente sin trabajo y destrucción del equilibrio ecológico que antiguamente había en las huertas. Yo bajaba con mi abuelo, y la huerta de Campos del Rio era un vergel, con el agua corriendo sin descanso por los brazales.

Y como está gente ha demostrado, no hace falta invertir 4.000 millones de euros en Marina de Cope, para generar empleo de calidad y sostenido en el tiempo.

En cuanto a mi experiencia: Yo tengo macetas de tomates, un naranjo, menta y alhabega en mi pequeño balcón. Pero me animaría a tener una parcela más grande.
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escrito por rocio33, junio 03, 2012
Hace dos años tuve la suerte de asistir a un curso de agricultura ecológica que el Ayuntamiento de mi localidad organizó para impartirlos en diferentes asociaciones y centros de día para personas con dicapacidad intelectual y/o enfermedad mental, yo trabajo en uno de estos centros de día y fue una gozada conocer y participar activamente en todo el proceso, hacer el compost, preparar la tierra, plantar, regar y cuidar el huerto y recolectar después la "cosecha"; imaginad para los chicos con discapacidad que asistieron!! Estaban alucinados!!.
Ahora tengo un pequeño huerto en una parcela igualmente pequeña que cuido con mi padre y no se necesita mucho más, ni más metros cuadrados de tierra ni muchos conocimientos porque la Naturaleza, como siempre, es la que hace el trabajo más gordo. Un beso.
pd. Me ha encantado la iniciativa de "Huertoyou"!!
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escrito por Salvador, junio 03, 2012
Excelente reportaje Miguel.
Creo que vamos a asistir a una vuelta a la agricultura como tal, como el arte de cultivar, y no como industria. Los tiempos que corren y los venideros harán que se vuelva al bancal abandonado del padre o de los abuelos para plantar y comer y vender si se puede. Es importante que esta corriente de nuevos agricultores, entre los que me incluyo, lo hagamos de forma respetuosa con el ambiente. También servirá esto para recuperar lo que saben nuestros mayores y fortalecer la huerta en detrimento del maldito ladrillo. Saludos.
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escrito por Paco, junio 03, 2012
Gracias por la información, yo soy consumidor de ISOECO, y además de ser productos sanos y sabrosísimos a un buen precio, con esas iniciativa, ayudo a mantener un pequeño espacio de mi región lleno de biodiversidad.
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escrito por fetoPAX, junio 05, 2012
Muchas gracias Miguel por vuestro trabajo de difusión, sobre temas que quedan al margen del mercado, pero que son el germen de un cambio necesario para nuestra sociedad y para nuestro futuro.

Desde ISOECO os damos la enhorabuena por vuestra iniciativa y por apoyar proyectos como los 5 que mostráis en el artículo y que están aquí y ahora cerca nuestra, en la región, en los pueblos, en las pedanías y en nuestros barrios.

Si la sociedad murciana apoyase de marera generalizada a sus Ecoagricultores -que producen sano, limpio, barato y respetando la vida-, la crisis no estaría en nuestra región, pues solo el consumo local y el apoyo a la economía local, deja nuestros recursos y dineros en nuestra tierra y genera trabajo para nuestro hijos.

Sin más, muchas gracias y seguimos caminando hacia un futuro posible, que solo podemos construirnos entre todos nosotros.

Os dejamos también enlace de nuestra web por si quereis conocer los puntos de reparto, dentro de la región: http://isoeco.blogspot.com.es/

Saludos y abrazos reidos, como hacemos cada semana en el huerto.
fetoPAX
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escrito por Antonio, julio 31, 2012
Video de los destrozos ocasionados en huertos de ocio espianrdo https://www.youtube.com/watch?v=Qe0xI0xSlds
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escrito por francisco, junio 17, 2013
Se alquila parcela rústica de 500 m2 ideal para hacer un huerto ecológico, cerca de Sevilla(30Km), vallada y dentro de una urbanización.El precio es de 200€ negociable. Tel 655 15 61 69. Francisco

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