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Medio Ambiente, como la ‘falsa monea’
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10.07.11 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
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Pacto Social por el Medio Ambiente, en noviembre de 2006, con el apoyo de 57 organizaciones, aunque sin los principales grupos ecologistas. :: JUAN LEAL

Los grupos ecologistas ven en el traslado de Medio Ambiente a Presidencia el enésimo desprecio de Valcárcel

«Las competencias de Medio Ambiente me gustan: es un reto complejo porque hay que jugar con la ley y al mismo tiempo con un derecho fundamental de cuarta generación». Son palabras de  Manuel Campos, consejero de Presidencia, que asume en esta legislatura la responsabilidad de gestionar los asuntos relacionados con la protección de la naturaleza con toda la desconfianza del mundo por parte de los colectivos ecologistas, por cierto, que critican el vagabundeo de esta materia de una consejería a otra a lo largo de todos los gobiernos de Ramón Luis Valcárcel. Como la ‘falsa monea’.

Manuel Campos, fiscal en excedencia, pide un voto de confianza y promete diálogo. «Yo también soy ecologista», aseguró esta semana en un encuentro con ‘La Verdad’, «y además me gusta escuchar y aprender de todo el mundo. Soy muy abierto y mi gestión va a ser transparente», insiste. Campos (Lorca, 1958), que trabaja «sin asesores» y con equipos reducidos y de su plena confianza, se marca como principal objetivo «que se cumpla la ley». Y que cada uno lo entienda como quiera. La Dirección General de Medio Ambiente tendrá un perfil muy técnico, con responsables que tienen que conocerse las diferentes normativas hasta la última coma para no dejar ni un cabo legal suelto. Es el caso de Teresa Navarro Caballero, la nueva directora general, doctora en Derecho, profesora de la UMU y experta en gestión del agua. Su nuevo jefe, con quien ya trabajó en el Foro Saavedra Fajardo, la define como «joven, abierta, inteligente y capaz». Cuando se anima, adelanta que va a configurar «un equipo extraordinario».

¿Es un ‘marrón’ Medio Ambiente para Manuel Campos? «No es una patata caliente», asegura, «no tengo compromisos con nadie ni voy a atender a criterios de tipo económico o empresarial para autorizar o no los proyectos. Si se cumple la legalidad y se puede hacer, se hará; y si no, no se hará». Así de claro lo tiene.

Proyectos atascados

Los primeros informes de Campos reflejan una «buena gestión» en Patrimonio Natural y «no tan buena» en Evaluación y Calidad ambiental, que el consejero se propone mejorar porque sabe que hay un «atasco»: «La Administración tiene que contestar, los proyectos no pueden estar parados», anuncia. Por lo tanto, la salida del ex director general Pablo Fernández, que se reincorpora a su puesto de jefe de Enfermería de la Arrixaca, no se debe en principio más que a la voluntad de Manuel Campos de trabajar con ‘su gente’.

¿Cómo ha gestionado Valcárcel el Medio Ambiente en sus cuatro legislaturas? Un vistazo rápido a sus organigramas de gobierno permite apreciar un cierto tono de ‘asignatura maría’. Un ‘sapo’ que han tenido que tragarse diferentes consejerías y en diferentes configuraciones, con una relevancia administrativa y presupuestaria claramente menguante: desde el inexpresivo Eduardo Sánchez-Almohalla hasta el polémico Francisco Marqués (imputado actualmente junto a su director general de Calidad Ambiental, Antonio Alvarado, por el caso Zerrichera, proyecto al que dio el visto bueno siendo consejero); del bienintencionado Benito Mercader (un consejero para ‘contraprogramar’ la herencia de Marqués que duró poco) al 100% agrícola Antonio Cerdá, quien ha cargado con la cruz más tiempo que nadie y que asumió Medio Ambiente en 1999 con una frase histórica: «Es más ecológica una lechuga que un pino» (entrevistado en ‘La Verdad’ por Juan Carlos Hernández).

Los principales grupos ecologistas consideran el último bandazo de Medio Ambiente una consecuencia lógica del «nulo interés» del Gobierno regional por proteger la naturaleza. «Los distingos gobiernos de Valcárcel se han caracterizado porque, siendo partidarios de desproteger espacios naturales para urbanizar en ellos, se han visto obligados sin embargo a proteger por la necesidad de aplicar las normativas europeas, y forzados también por las denuncias ante la UE», asegura el director de la Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE), Pedro García, quien pone el ejemplo de las Zonas de Especial Protección de Aves (ZEPAS), «que sólo se tramitaron después de una denuncia nuestra en Bruselas». Pedro García añade a la lista de agravios la desprotección del Parque Regional de Cope-Calnegre para construir el complejo Marina de Cope, «el intento de recalificar la Zerrichera y parte de Calblanque», «la incapacidad para aprobar los Planes de Ordenación de Recursos Naturales (PORN), algo especialmente grave en el caso del Mar Menor», y, «en general, el poco interés por esta materia:un síntoma claro es aquella pantomima del Pacto Social por el Medio Ambiente, del que nadie se acuerda ya. Nadie entendería que se firmara un pacto por el empleo y quedara en nada».

Proteger lo desprotegido

Pedro García advierte sin embargo de que la nueva legislatura «abre una cierta oportunidad, si es que el presidente quiere tener una mínima credibilidad, de que se devuelva la protección a Marina de Cope, se apruebe el PORN del Mar Menor y se modifiquen proyectos urbanísticos como Novo Carthago».

La bióloga Julia Martínez, profesora de la Universidad de Murcia y miembro de Ecologistas en Acción, opina que las competencias de Medio Ambiente «se han ido ocultando y minimizando» desde 1995, y que se han adscrito a los consejeros «con menos capacidad de negarse». Julia Martínez opina que «ya ni se molestan en disimular el desprecio por las políticas ambientales», y que el traslado a Presidencia «es como dejarlo en ningún sitio. Se ve que Valcárcel no ha conseguido que ningún consejero quiera asumirlo, porque lo consideran un obstáculo. Si pudieran eliminar estas competencias, lo harían», asegura, «pero tienen que aplicar las normativas por imperativo legal». Del nuevo consejero no espera «nada, aunque las actitudes son importantes. Pero después de 16 años, todo lo que no sean hechos y se plasme en el boletín oficial...».

Tampoco los informes del Consejo Económico y Social de la Región (CES) aprecian una gran preocupación del Gobierno regional por el medio ambiente: los últimos informes sectoriales (2003 y 2007) reflejan los escasos resultados de proyectos que se pusieron en marcha con gran aparato mediático, algunos sin actividad conocida actualmente (Observatorio del Cambio Climático). Otros ni siquiera existen ya (Cluster del Mar Menor).

Para saber más: Informes del CES (2003 y 2007)


 (Publicado en 'La Verdad' el 9 de julio de 2011)
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