Portada Excursiones Sierra Espuña Nieve hasta las rodillas
Sierra Espuña
Nieve hasta las rodillas
( 1 Voto )
enviar a meneame
artsexylightbox

Un senderista camina hacia los pozos de nieve por la ruta que sube desde el Collado Blanco.

Un atajo para saltarse las colas de coches y acceder a pie a las 'neveras' de Sierra Espuña. Del camino de La Carrasca al Collado de los Pozos de Don Eleuterio en menos de tres kilómetros

Dicen los viejos que vivimos un invierno de los de antes, de cuando comenzaba a hacer frío el día de los difuntos y sólo aflojaba para San José. ¿Nieva ahora menos, era antes más duro el invierno? Es difícil afirmarlo porque el histórico de mediciones sólo abarca los últimos setenta años, pero se sospecha que sí por algunas evidencias históricas.

Una de ellas es la industria de la nieve, que se desarrolló desde el siglo XV hasta entrado el XX, y que ha dejado como vestigios los impresionantes pozos que aún podemos admirar en algunas sierras de la Región.

Los mejor conservados son los de Sierra Espuña, que este invierno generoso de nieves podrían haberse llenado hasta el borde. Este fin de semana aún quedará bastante nieve en las zonas altas de la sierra, así que tendremos una buena oportunidad para disfrutar de un ambiente invernal de otra época.

En el caso de que la carretera que sube al Collado Mangueta se encuentre cortada debido a las placas de hielo o atestada de vehículos -algo perfectamente posible, sobre todo el sábado, cuando al parecer lucirá el sol-, podemos utilizar un camino alternativo para llegar hasta los pozos; aunque, eso sí, a pie. Apunten: tomamos el camino de La Carrasca -ver ficha- y lo seguimos durante un kilómetro.

Atentos con las vistas que obtendremos con sólo enfocar la mirada hacia la izquierda: todos los macizos del Noroeste pintados de blanco.

Hay que ir pendientes porque tenemos que desviarnos a la derecha, abandonando la pista principal, por una senda ancha que sube hasta el Collado de los Pozos de Don Eleuterio, en el paraje de Pinos Blancos. Se trata de una senda de algo más de un kilómetro, bastante empinada, que nos llevará por una ladera umbría y totalmente cubierta de vegetación hasta un collado donde tendremos vistas a la otra vertiente de la sierra.

Una vez en el collado, si giramos a la derecha alcanzaremos en unos cientos de metros uno de los dos grandes conjuntos de pozos de nieve de Espuña -por la izquierda tomaríamos el camino que lleva hasta la cumbre del Pedro López-. El otro conjunto de pozos de nieve se encuentra a unos tres kilómetros, cruzando el Collado Mangueta y transitando por el camino que lleva hasta el Collado Blanco y Prado Mayor.

¿Se animan? Todo depende del tiempo y las ganas que tengamos. En cualquier caso, el regreso se hace por el mismo camino, ahora cuesta abajo (ojo a los resbalones). Unas botas impermeables, polainas y bastones serán suficientes para avanzar por la nieve, pero no descarten la experiencia de probar unas raquetas, más eficaces cuanta más nieve y más blanda.

(Publicado en 'La Verdad' el 19 de febrero de 2010)

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy