Portada Excursiones Sierra de Almenara Acibaras y tortugas en la Carrasquilla
Sierra de Almenara
Acibaras y tortugas en la Carrasquilla
( 1 Voto )
enviar a meneame
artsexylightbox

Panorámica de la Sierra de Almenara-Carrasquilla, con una acibara en primer plano.

La Fundación Global Nature promueve la conservación de la 'testudo graeca' desde el Cortijo de la Tortuga Mora

Existe un territorio tranquilo, cálido y acogedor en el que las horas pasan más despacio y el aire entra como un cañón a los pulmones. El zumbido de las abejas es la banda sonora de un escenario natural en el que las águilas perdiceras son las reinas del cielo y las tortugas se arrastran entre los matorrales igual que hace miles de años.

Les hablo de la Sierra de la Almenara-Carrasquilla, un lugar donde hay tanta vida que usted será simplemente uno más. Y no es cualquier cosa ser uno más en un lugar como éste: a caballo entre Lorca y Águilas, esta sierra guarda rincones increíbles. Mire donde mire, uno se tropieza siempre con el perfil inconfundible de la acibara, una planta prima-hermana del aloe-vera o agave que otorga a este paisaje un toque exótico.

La Almenara-Carrasquilla es un lugar excelente para pasear por sus desniveles suaves y la extensa red de caminos que recorren la sierra, además de las ramblas y sendas.

Casi todas las fincas son privadas por aquí, y se ha generalizado la molesta costumbre de cerrar los caminos con cadenas, en muchos casos ilegalmente porque se impide el tránsito por lugares que han generado servidumbres de paso. En fin: yo les recomiendo que, siempre respetando la propiedad privada, no hagan mucho caso a las cadenas.

Un lugar que vale la pena conocer es las Cumbres de la Galera, donde la fundación Global Nature tiene el Cortijo de la Tortuga Mora, un lugar consagrado al estudio de esta valiosa especie y punto de partida para conocer su hábitat –679 17 14 29 www.fundacionglobalnature.org–.

El camino para llegar hasta este lugar sale desde la autovía Lorca-Águilas y nos da buenas vistas muy pronto a un espacio natural que sorprende a quien lo visita por primera vez. Lo mejor para no perderse es seguir las tablillas que van marcando la ubicación de la reserva. Pero si no lo encuentra a la primera no habrá perdido el tiempo: seguro que habrá ido a parar a otro destino igual de hermoso.

(Publicado en 'La Verdad' el 16 de diciembre de 2005)

Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy