Portada Excursiones Noroeste y Río Mula Más agua que nunca en el río Alhárabe
Noroeste y Río Mula
Más agua que nunca en el río Alhárabe
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Un senderista se relaja junto al Pozo de los Azules, que se abre en el cauce del Alhárabe a medio camino entre La Risca y La Puerta.

15 kilómetros a pie entre La Risca y La Puerta disfrutando del mayor caudal que se recuerda

Puede estar seguro: no habrá una primavera como ésta para disfrutar de los ríos murcianos en muchos años. Y no sólo los ríos: ramblas y regatos que estaban secos como cascabillos desde hace al menos un lustro han resucitado gracias a las lluvias de los últimos meses, que han recargado a tope los acuíferos.

Por eso tenemos por delante un fin de semana ideal para acudir al encuentro de los cursos de agua y darnos el primer baño -frío, eléctrico, inolvidable- de la primavera.

La propuesta es ambiciosa, pero vale la pena: meternos entre pecho y espalda los 15 kilómetros que separan la presa de La Risca de La Puerta de Moratalla para explorar a fondo el río Alhárabe.

El camino es lógicamente cuesta abajo (comenzaremos a algo más de 1.000 metros y terminaremos por encima de los 600), pero si no queremos desviarnos mucho de la ribera tendremos que hacer alguna trepada sencilla, saltar de piedra en piedra e incluso mojarnos los pies (en este caso nos serán de gran ayuda las sandalias y los bastones de marcha).

Así que se nos irán entre cinco y siete horas de camino, en función de nuestro estado de forma y los descansos que nos concedamos. También es recomendable dejar un coche previamente en La Puerta, o que alguien nos recoja al final del camino.

Partimos desde La Risca, una presa de laminación donde se embalsa el Alhárabe en pleno Campo de San Juan. El agua truena en su caída a chorro al cauce mientras el aire mueve acompasadamente las choperas que abrigan las riberas.

Estamos en un lugar que es más para quedarse que para alejarse de él, pero tenemos por delante un camino largo y hay que ponerse en marcha. Importante: es mejor comenzar a andar por el margen derecho del río, de manera que veamos al otro lado el Molino de Juan y la aldea de la Risca.

La senda, más o menos marcada, más o menos cerrada por la vegetación, nos va conduciendo por un paisaje solitario que nos mostrará rincones inéditos de este río corto y salvaje, donde cazan las nutrias y las garzas reales. En un par de kilómetros podremos cruzar el río para seguir por la izquierda, junto al Molino de Capel.

El abundante caudal no nos lo pondrá fácil en esta zona de la excursión, aunque siempre tendremos el recurso de meternos en el agua, ¡que estará helada!

Más o menos a mitad de camino nos encontraremos con un grupo de pozas, una de ellas sencillamente espectacular, conocida como el Pozo de los Azules, donde podemos hacer un alto para comer o darnos un baño. Nos sorprenderá la apabullante soledad que reina en un lugar tan bello, una de las joyas del Noroeste, y que sin embargo apenas cuenta con figuras de protección ambiental. En Murcia somos así.

Seguimos cauce abajo, y pronto tendremos la opción (si nos fallan las fuerzas) de tomar una cómoda pista forestal que baja por el cañón en paralelo al río. Curso de agua y camino se van acercando cada vez más mientras comenzamos a distinguir sobre nuestras cabezas, a la derecha, la amplia fachada rocosa de los Cenajos del Agua Cernida, que en días de lluvia deja caer una mágica cortina líquida.

Pasamos junto a los cortijos de Somogil, cruzamos el arroyo de Hondares (que atraviesa el camino para unirse al río) y afrontamos los dos últimos kilómetros hasta La Puerta. Vale la pena mirar atrás y retener una última imagen del Alhárabe antes de terminar este viaje íntimo e inolvidable.

(Publicado en 'La Verdad' el 1 de mayo de 2009)

Comentarios (1)Add Comment
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escrito por Pedro, agosto 19, 2013
Hola Miguel Ángel,
este pasado fin de semana estuve por la zona pero no conseguí realizarla por completo. Un par de kilómetros o quizá algo menos pasado el Molino de Juan, el cauce se encajona mucho en la montaña y entre eso y la abundante vegetación era prácticamente imposible seguir si uno no quería desaparecer entre tanta zarza y juncos. Quería preguntarte si todo el paseo transcurre por el cauce o hay que salvar esta primera zona por la parte alta de la ladera. Aún así me pude remojar aunque con escaso caudal, claro.
Un saludo.

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