Sierras de Lorca, María, Los Vélez y Puerto Lumbr
La fortaleza fantasma
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El castillo de Xiquena (Lorca), en la frontera entre Murcia y Andalucía.

Visitar el castillo fronterizo de Xiquena (Lorca) es viajar en el tiempo a la época de la Reconquista

Pocas piedras hay en la Región que aporten al paisaje tanto dramatismo como las ruinas del castillo de Xiquena, un baluarte de origen islámico que todavía hoy parece vigilar la frontera entre la Región de Murcia y Andalucía.

En el límite entre Lorca y Vélez Rubio, la viejísima alcazaba se levanta aún con dignidad y parece contar desde la distancia, a quienes sepan escuchar, relatos de escaramuzas sangrientas en la lucha por la reconquista del Reino de Granada.

La fortaleza de Xiquena es seguramente una de las más singulares de la Región. El castillo fue tomado por las tropas del adelantado mayor Alonso Yáñez Fajardo en 1433, y desde entonces se convirtió en el escudo fronterizo frente al reino nazarí de Granada. Un destino para valientes.

En este lugar dieron con sus huesos para redimir sus penas algunos delincuentes castellanos. Corría aún el siglo XV. El marqués de Villena se hizo después con el castillo, que quedó destruido en 1520 por las tropas del marqués de Los Vélez durante las revueltas de Comunidades. Y así hasta ahora, llamando la atención de los escasos automovilistas que transitan por la carretera de La Parroquia.

Quien se acerque hasta este rincón perdido del término municipal de Lorca se va a encontrar con un paisaje frío, duro y solitario. Fontanares, Tirieza y Xiquena no son lugares amables a primera vista, pero cuando uno se deja embrujar por el misterio de estas tierras áridas queda atrapado sin remedio.

Xiquena se encuentra a unos 30 kilómetros de Lorca, por una carretera cómoda y recientemente reparada que nos lleva en un suspiro al escenario de tantas batallas. El asfalto discurre junto a la loma donde se levanta la fortaleza, y una pista de tierra nos permite aproximarnos hasta su base. Ya a pie, una senda caracolea por la cara norte hasta la misma puerta, donde cualquiera diría que va a salir a pedirnos el santo y seña un caballero cristiano.

(Publicado en 'La Verdad' el 15 de febrero de 2008)

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