Águilas y Parque Regional de Cope-Calnegre
De Cabo Cope a Calabardina
( 1 Voto )
enviar a meneame
artsexylightbox

Una perspectiva poco habitual de Cabo Cope: la cara oeste del cabezo, desde Calabardina.

Un paseo entre plantas aromáticas por la cara norte del cabezo

El inmenso cabezo calizo de Cabo Cope nos tiene reservada una sorpresa en su cara norte: una senda sencilla, bien marcada y sin apenas desnivel que nos va a descubrir algunos de sus rincones menos conocidos. El camino arranca en la torre defensiva del siglo XVI y en apenas un par de kilómetros nos va a depositar en el embarcadero de Calabardina. Tome nota.

Aparque su coche, moto o bici junto a la torre y eche a caminar en dirección al cabo. Enseguida verá una rampa reforzada con cemento, y a la derecha de ésta los restos de la ermita del Cristo de Cope. Pues bien, nada más terminar la rampa tome la senda que sale a la derecha, entre las piedras, y que le llevará a media ladera hasta un collado que sirve de cruce de caminos.

Tenga aquí la habilidad de distinguir la senda que sigue por la falda de la montaña, y junto a la cual vamos a descubrir ejemplares de sabina mora, cornical y grandes extensiones de esparto y tomillo pintadas por el añil de la flor del romero.

Vaya pendiente del suelo, por si se le cruza una tortuga mora –la toma, la mira y la suelta–, aunque le será más difícil echar el ojo a algún ejemplar de águila perdicera o halcón peregrino. Si hace este recorrido de noche –la luna llena de agosto será una buena oportunidad– oirá ulular al búho real, que anida en los cantiles.

La senda nos dará vistas al mar en sus últimos metros, antes de dejarnos caer hasta Calabardina, donde lo mejor que puede hacer es darse un baño antes de iniciar el camino de vuelta.

(Publicado en 'La Verdad' el 29 de julio de 2005)
Comentarios (0)Add Comment

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy