Miguel Ángel Ruiz Parra. Informo sobre medio ambiente. También opino y creo que me mojo, pero prefiero aportar datos y documentos. Entre el campo y la redacción, siempre persiguiendo noticias. Soy jefe del área de Sociedad y Cultura de La Verdad.




Filtros verdes en el Mar Menor: qué hacer y por qué
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28.10.15 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
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Imagen aérea de la desembocadura de la rambla del Albujón en el Mar Menor, en la que se aprecia el cauce desviado, en forma de L. CARTOMUR

Las conclusiones sobre el simposio acerca de los humedales artificiales como método para reducir la contaminación por efluentes de la laguna

Hace dos semanas se celebró en la Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente un encuentro científico sobre filtros verdes: la técnica de los humedales artificiales, que ya se está utilizando con éxito en enclaves como la Albufera de Valencia, para reducir la contaminación que llega al Mar Menor a través de cauces y ramblas. Una barrera naturalizada que retenga la mayor cantidad posible de nutrientes procedentes de la agricultura intensiva del Campo de Cartagena. Me cuentan algunos de los participantes que el resultado fue excelente, con un alto grado de coincidencia entre los investigadores. Y que solo hace falta que la Administración se decida a poner en práctica lo que allí se expuso.

Aquí os pego el documento de conclusiones elaborado por la Oficina de Impulso Socioeconómico del Medio Ambiente, en el que se destaca el diagnóstico y las propuestas de actuación, un informe no definitivo que en estos momentos se está enriqueciendo con las aportaciones de los asistentes a la jornada técnica.  

Simposio para la creación de filtros verdes para la reducción de la contaminación por efluentes en el Mar Menor (conclusiones)


DIAGNÓSTICO

El Mar Menor es un complejo ambiental de contrastada valía ecológica donde se concentra una gran diversidad  de especies  y hábitats y que alberga diversas figuras de protección que así lo reconocen. Al mismo tiempo, desarrolla una función de núcleo de influencia territorial de primer orden para la Región de Murcia, y de su conservación depende el mantenimiento de su función como importante recurso socioeconómico (turístico, pesquero, paisajístico, medioambiental, etc).  

En las últimas décadas, la presión de las actividades económicas del área del Mar Menor han crecido significativamente, generando grandes cambios en el territorio y la dinámica litoral que han afectado a la composición y calidad de las aguas de la laguna y a la distribución de especies y hábitats naturales del Mar Menor y su entorno.

Además  del  impacto producido por obras costeras, como el ensanche  y dragado del canal del Estacio y los dragados y vertidos  de arenas , y de la entrada de sedimentos procedentes de las cuencas de drenaje afectadas por la minería histórica, el estado actual  de la  laguna, es consecuencia de los incrementos de los flujos hídricos de entrada de agua dulce con nutrientes y contaminantes orgánicos y los cambios en el estado trófico producidos por ellos.

La hidrodinámica de la laguna y sus fuentes de alimentación hídrica es compleja y variable estacional y zonalmente. Los principales aportes de nutrientes proceden de los cauces y ramblas de la red de drenaje de la cuenca del Mar Menor, principalmente de la Rambla del Albujón, además de los flujos subterráneos procedentes del acuífero del Cuaternario del Campo de Cartagena. Sin embargo, existe evidencia científica de que el foco de contaminación de mayor importancia relativa en cuanto a la afección al estado ecológico del conjunto de la laguna se viene produciendo desde la zona de la desembocadura de la Rambla del Albujón, por lo que las razones de eficiencia aconsejan priorizar las actuaciones de descontaminación de este efluente.

El incremento de los flujos hídricos ligados a la generalización del regadío en la cuenca agrícola del Mar Menor y del uso de abonos y fitosanitarios para la agricultura provoca, mediante  su lixiviado y transporte por el agua de escorrentía y subterránea hacia la laguna, un proceso de eutrofización, tal y como ha sido reconocido al ser declarada la masa de agua subterránea del Campo de Cartagena Zona Vulnerable a la contaminación por nitratos de origen agrario, así como la Rambla del Albujón que también fue declarada agua superficial afectada por la contaminación por aportación de nitratos de origen agrario. Esto ha producido una cadena de cambios que afectan principalmente a la calidad de las aguas, vegetación bentónica, fitoplancton y proliferaciones de medusas y suponen riesgos por la entrada y bioacumulación de pesticidas.  Se ha constatado la entrada de contaminantes de otra naturaleza,  además de por la vía de la Rambla del Albujón, por actividades urbanas y náuticas (hidrocarburos y tensioactivos procedentes de detergentes) y por actividades recreativas y de baño en meses cálidos (fármacos, etc).

Desde distintas administraciones, en los últimos años, se han llevado a cabo diversas propuestas encaminadas a reducir la carga de contaminantes en la laguna del Mar Menor. Si bien algunos proyectos han contribuido a ello, como los dirigidos  a reducir las aguas residuales urbanas vertientes al Mar Menor, estos no han sido suficientes y las consecuencias  medioambientales siguen  presentes. Ello evidencia la necesidad  de actuar para regenerar las funciones naturales  de la laguna y la calidad  de sus aguas, poniendo en marcha nuevas medidas con la adecuada coordinación interdepartamental.   

PROPUESTAS DE ACTUACIÓN

La creación de un sistema de gestión integral del Mar Menor, en el que participen todas las administraciones implicadas como Ayuntamientos, Consejería de Agua, Agricultura y Medio Ambiente de la Región de Murcia, Confederación Hidrográfica del Segura y Demarcación de Costas del Estado, principalmente, coordinadas a través de una Comisión interdepartamental, y con participación de los agentes económicos y sociales implicados como representantes de regantes,  pescadores, sector turístico, asociaciones conservacionistas, etc, y asesorado por un comité científico multidisciplinar.

El diseño de un protocolo de seguimiento de la laguna donde se definan indicadores que permitan conocer con mayor exactitud las dinámicas hidrológicas de la conexión del Mar Menor con el campo de Cartagena y el Mar Mediterráneo, la evolución de los parámetros físicoquímicos y geológicos en los fondos de la laguna y su entorno, así como los cambios en la calidad del agua, en la distribución de los hábitats y especies de laguna. Ayudaría a conocer con mayor exactitud y continuidad los cambios ambientales de la laguna y sus causas.

Mejorar ambientalmente las actividades económicas del Mar Menor y su entorno, de manera que se favorezca la compatibilidad de su desarrollo con la conservación de la laguna. Establecer la relación de las potencialmente más impactantes y desarrollar líneas de incentivos y regulación para ellas.

Favorecer una adaptación de las explotaciones agrícolas y ganaderas del Campo de Cartagena, de modo que se reduzcan los efluentes vertientes en el Mar Menor y su carga contaminante. Para ello, debe observarse la aplicación de las buenas prácticas agrarias en explotaciones agrícolas y ganaderas aprobadas,  que establecen recomendaciones en el uso de fertilizantes en los cultivos agrícolas para evitar los aportes excesivos de nitrógeno o en condiciones inadecuadas y que se construyan tanques o depósitos de capacidad  suficiente para los purines y la gestión adecuada de estiércoles que eviten procesos de escorrentía superficial o percolación profunda que contaminen las aguas subterráneas. También se favorecerá el cambio hacia sistemas de regadío localizado -prácticamente ya generalizado en la zona-. Para ello deberán generarse incentivos de tipo económico o de mercado.

Se ha comprobado científicamente que los humedales naturales (criptohumedales) del entorno del Mar Menor, que además  de sus funciones  como lugares que albergan hábitats  y fauna protegidos, actúan como sistema de depuración natural de las aguas de escorrentía. Es objetivo prioritario, mejorar la conservación y restauración de los criptohumedales naturales periféricos a la laguna del Mar Menor, entre los que se encuentran La Hita, la Marina del Carmolí y el saladar de Lo Poyo.

Los filtros verdes, o humedales artificiales, conforman una tecnología consolidada que tiene la capacidad de crear las condiciones para reducir biológicamente los nutrientes disueltos en las aguas y  han demostrado también su eficacia  en depuración de aguas contaminadas por efluentes de cuencas agrícolas  como las del campo de Cartagena, con bajos costes de mantenimiento. Para su construcción en el entorno del Mar Menor se establecerá una hoja de ruta para su diseño y ejecución, y reparto de las competencias y costes en su construcción y mantenimiento.

En el capítulo de actuaciones de ingeniería, se proponen las medidas siguientes con el orden de prioridad temporal con el que aquí se relacionan, por motivos de eficiencia entre recursos empleados y resultados esperados, en el marco de los conocimientos actuales de los procesos:

1. Actuar sobre la rambla del Albujón. Depurar todos los vertidos puntuales (no difusos) existentes, procedentes de los canales de recogida de drenajes agrícolas y de tuberías de efluentes de desalobradoras del Campo de Cartagena, y el puntual urbano ocasional, procedente de la EDAR de Los Alcázares. Depurar la fuente no puntual del flujo base del cauce de la rambla procedente del agua de retorno del acuífero. Para ello, se crearán filtros verdes/humedales artificiales. Pueden construirse en una fase posterior tanques de tormenta abiertos que retengan los caudales de avenida de la rambla, generados por los eventos pluviométricos importantes, para su posterior depuración. Más adelante, tras una ampliación de la desalobradora del Mojón y la construcción de colectores, los vertidos puntuales pueden recanalizarse para su depuración en dicha desalobradora para su vertido posterior al Mar Mediterráneo,  minimizando así los caudales de agua dulce depurada vertida al Mar Menor.  En todos los casos, previsiblemente, podrá  el agua depurada ser utilizada para regadío en los períodos de demanda de ésta.

2. Eliminar o depurar el resto de los vertidos no difusos fijos, puntuales o accidentales que se produzcan tanto en el Mar Menor como en el resto de su red de drenaje. Para ello, será necesario crear algunas infraestructuras de depuración de aguas,  completar la red de los tanques de tormenta de los efluentes de naturaleza urbana, así como mejorar  la función de policía y vigilancia ambiental.

3. Interceptar el agua subterránea antes que llegue al mar, incrementando el número y longitud de canales o tuberías de drenaje paralelas a la costa, que vendrían a complementar las ya existentes, instalándolas a mayor profundidad y en zonas donde no existen actualmente. Conveniente operación y mantenimiento  de las mismas. Otra forma de interceptar este agua subterránea podría ser mediante sondeos de gran diámetro paralelos  a la costa. Dichos caudales podrían ser conducidos a la ampliación de la desalobradora del Mojón y  posterior vertido al Mar Mediterráneo.

4. Ampliación de la desalobradora del Mojón y su red de colectores para la desalinización de los retornos de riego recogidos en los drenajes y de la red de salmueroductos  que recojan los vertidos de las desalobradoras privadas del Campo de Cartagena y posterior uso para riego o vertido al Mar Mediterráneo.    

Opiniones, por favor.

Comentarios (3)Add Comment
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escrito por sostenibilidadbonitapalabra, octubre 28, 2015
Se podría, sintetizando mucho para no extendernos en exceso, que la contaminación difusa y por fluentes del Mar Menor lo que refleja a su vez, son los procesos de degradación de suelos que están teniendo lugar en el Campo de Cartagena y por tanto, la pérdida de un capital natural fundamental para la economía y la salud de sus pobladores. Esta situación parte de una concepción de la producción agrícola acuñado durante la milagrosa "revolución verde", que ni nos ha librado del hambre, ni es sostenible por su fuerte dependencia en energías fósiles y su fuerte contaminación del medio, con efectos sobre la salud de los consumidores y pérdida de biodiversidad, es un modelo en definitiva FRACASADO, que solo da respuesta al abastecimiento de mercados especulativos cuya rentabilidad precisa de sociabilizar los costes citados. Esto no está en cuestión en la búsqueda de soluciones a los problemas del Mar Menor planteados en las reuniones y simposium que se vienen sucediendo, de ahí que no se plantea incentivar una AGRICULTURA DE CONSERVACION, fundamentada en el NO LABOREO o LABOREO MINIMO, algo que cualquier gobernante responsable y no sujeto al cortoplacismo de las próximas elecciones, implantaría por ley en zonas áridas o semiáridas. De igual manera no se plantea ni en sueños, la restauración vegetal de ramblas, regatos, barrancos, márgenes y setos, aprovechando para ello la recuperación de un patrimonio público, al que no podemos renunciar los ciudadanos, como es el de las VIAS PECUARIAS y el DOMOMINO PUBLICO HIDRAULICO, hoy convertidos en un vertedero para plásticos, mangueras, poliexpan y envases para la agricultura, además de la discriminación positiva de la AGRICULTURA ECOLOGIA. Si a lo hasta aquí expuesto pudiéramos sumar la recuperación de zonas inundables y evitáramos las roturaciones en los montes circundantes, en zonas de pendientes superiores al 10% , evitando las extracciones de áridos en las cuencas de los cauces que avenan al Mar Menor, en definitiva buscando soluciones con la naturaleza y no en contra de ella, estoy seguro que no harían faltan las soluciones de la Ingeniería, más pensadas para evitar las críticas por inacción sobre nuestros responsables políticos y "transfusionar" dinero público, a la "saca" de las empresas elegidas.
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escrito por sostenibilidadbonitapalabra, octubre 28, 2015
Los otros días leí en algún lado " Los hombre buenos perdonan siempre, los normales algunas veces y la naturaleza no perdona nunca". No se puede mirar para otro lado cuando hablamos del funcionamiento de los ecosistemas y su conservación.
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escrito por Francisco Turrión, octubre 29, 2015
La interceptación total de las aguas freáticas del retorno de riegos del Campo de Cartagena, antes de que lleguen a la laguna, mediante drenes horizontales perimetrales al Mar Menor hasta la depuradora del Mojón(a los que entroncarían en perpendicular y entubados las salmueras de las desalobradoras de los cientos de pozos comunes de los regantes) es una idea de hace 10 años guardada en el cajón.

Pero la pregunta hoy es: ¿hay también otro flujo subterráneo al interior de la laguna procedente del continente por debajo de ese freático somero? y si existe, ¿Qué calidad tiene ese agua emergente?
Esta hipótesis, en mi opinión, debe ser tenida en cuenta y confirmada o no, antes de gastar dinero en obras.

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