Miguel Ángel Ruiz Parra. Informo sobre medio ambiente. También opino y creo que me mojo, pero prefiero aportar datos y documentos. Entre el campo y la redacción, siempre persiguiendo noticias. Soy jefe del área de Sociedad y Cultura de La Verdad.




La revolución verde del Papa
( 6 Votos )
20.06.15 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
enviar a meneame
artsexylightbox

El Papa Francisco, en una imagen reciente. FOTO: GIAMPERO SPOSITO

Los diez mandamientos medioambientales de Francisco en su sorprendente encíclica 'Laudatio Si'

Estos días habréis oído de todo: que si Francisco es un Papa ecologista, rojo, de izquierdas, radical y extremista, o incluso que su encíclica 'Laudatio Si' (publicada el jueves) podrían haberla firmado Tsipras en Grecia o Pablo Iglesias en España. Y es que este texto de Francisco no es solo un mensaje ecológico, sino que encierra una potente carga de profundidad contra la sociedad actual, en la que los gobiernos actúan en demasiadas ocasiones de acuerdo con grandes corporaciones y grupos de presión y es más urgente rescatar a los bancos que a las personas. Yo pienso que es un texto tan sensato, alentador y necesario que debemos leerlo y compartirlo. Aquí os dejo el bloque medioambiental:

1. Deterioro del planeta e indiferencia

La hermana Tierra clama por el daño que le provocamos a causa del uso irresponsable y del abuso de los bienes que Dios ha puesto en ella. Hemos crecido pensando que éramos sus propietarios y dominadores, autorizados a expoliarla. Hago una invitación urgente a un nuevo diálogo sobre el modo como estamos construyendo el futuro del planeta. La Tierra, nuestra casa, parece convertirse cada vez más en un inmenso depósito de porquería. Cada año desaparecen miles de especies que nuestros hijos ya no podrán ver. No tenemos derecho. Lamentablemente, muchos esfuerzos para buscar soluciones suelen ser frustrados no solo por el rechazo de los poderosos, sino también por la falta de interés de los demás. Las actidudes, aun entre los creyentes, van de la negación del problema a la indiferencia, la resignación cómoda o la confianza ciega en las soluciones técnicas.

2. Calentamiento global

Hay un consenso científico muy consistente que indica que nos encontramos ante un preocupante calentamiento del sistema climático. La humanidad está llamada a tomar conciencia de la necesidad de realizar cambios de estilos de vida, de producción y de consumo. Los peores impactos del cambio climático probablemente recaerán en las próximas décadas sobre los países en desarrollo. Se ha vuelto urgente e imperioso el desarrollo de políticas para que en los próximos años la emisión de anhídrido carbónico y de otros gases sea reducida drásticamente, por ejemplo, reemplazando la utilización de combustibles fósiles y desarrollando fuentes de energía renovable. Pero muchos de aquellos que tienen más recursos y poder económico o político parecen concentrarse sobre todo en enmascarar los problemas o en ocultar los síntomas.

3. Consumismo y explotación

Hay un agotamiento de los recursos naturales. Conocemos bien la imposibilidad de sostener el actual nivel de consumo de los países más desarrollados y los sectores más ricos, donde el hábito de gastar y tirar alcanza niveles inauditos. Ya se han rebasado ciertos límites máximos de explotación del planeta. Hay una verdadera «deuda ecológica», particularmente entre el Norte y el Sur, relacionada con desequilibrios comerciales con consecuencias ecológicas. La deuda externa de los países pobres se ha convertido en un instrumento de control, pero no ocurre lo mismo con la deuda ecológica. Los pueblos en vías de desarrollo siguen alimentando el desarrollo de los más ricos a costa de su presente y de su futuro, pero el acceso a la propiedad de los bienes les está vedado por un sistema de relaciones comerciales y de propiedad estructuralmente perverso. Necesitamos fortalecer la conciencia de que somos una sola familia humana.

4. Pobreza

El ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, y no podremos afrontar adecuadamente la degradación ambiental si no prestamos atención a causas que tienen que ver con la degradación humana y social. No suele haber conciencia clara de los problemas que afectan a los excluidos. Son la mayor parte del planeta, miles de millones de personas. Ello se debe en parte a que muchos formadores de opinión, medios de comunicación y centros de poder están ubicados lejos de ellos, sin tomar contacto directo con sus problemas. Viven y reflexionan desde la comodidad de una calidad de vida que no está al alcance de la mayoría de la población mundial. Necesitamos un planteamiento social que debe integrar la justicia en las discusiones sobre el ambiente, para escuchar tanto el clamor de la Tierra como el clamor de los pobres.

5. Natalidad y aborto

En lugar de resolver los problemas de los pobres y de pensar en un mundo diferente, algunos atinan solo a proponer una reducción de la natalidad. Culpar al aumento de la población y no al consumismo extremo y selectivo de algunos es un modo de no enfrentar los problemas. Se pretende legitimar así el modelo distributivo actual, donde una minoría se cree con el derecho de consumir en una proporción que sería imposible generalizar. Es solo el reflejo muy visible de un desinterés por reconocer el mensaje que la naturaleza lleva inscrito en sus mismas estructuras. Cuando no se reconoce en la realidad misma el valor de un pobre, difícilmente se escucharán los gritos de la misma naturaleza. Todo está conectado. Tampoco es compatible la defensa de la naturaleza con la justificación del aborto. No parece factible un camino educativo para acoger a los seres débiles que nos rodean si no se protege a un embrión humano.

6. Sumisión de la política al sistema financiero

El sometimiento de la política ante la tecnología y las finanzas se muestra en el fracaso de las cumbres mundiales sobre medio ambiente. Hay demasiados intereses particulares y fácilmente el interés económico prevalece sobre el bien común y manipula la información para no ver afectados sus proyectos. Cualquier intento de las organizaciones sociales por modificar las cosas es visto como una molestia provocada por ilusos románticos. Los poderes económicos continúan justificando el actual sistema mundial, donde priman una especulación y una búsqueda de la renta financiera que tienden a ignorar los efectos sobre la dignidad humana y el medio ambiente. La degradación ambiental y la degradación humana y ética están íntimamente unidas. Muchos dirán que no tienen conciencia de realizar acciones inmorales, porque la distracción constante nos quita la valentía de advertir la realidad de un mundo limitado y finito. Este comportamiento evasivo nos sirve para seguir con nuestros estilos de vida. Necesitamos imperiosamente que la política y la economía, en diálogo, se coloquen decididamente al servicio de la vida, especialmente de la vida humana. La salvación de los bancos a toda costa, haciendo pagar el precio a la población, sin la firme decisión de revisar y reformar el sistema entero, reafirma un dominio absoluto de las finanzas que no tiene futuro.

7. Mercado salvaje y control popular


Mientras el orden mundial se muestra impotente para asumir responsabilidades, la instancia local puede hacer una diferencia, pues allí se puede generar una mayor responsabilidad, un fuerte sentido comunitario. Dado que el derecho a veces es insuficiente debido a la corrupción, se requiere una decisión política presionada por la población. La sociedad, a través de organismos no gubernamentales y asociaciones, debe obligar a los gobiernos a desarrollar normativas y controles más rigurosos. Si los ciudadanos no controlan al poder político –nacional, regional y municipal–, no es posible un control de los daños ambientales. Hay que recordar que la protección ambiental no puede asegurarse solo en base al cálculo financiero de costos y beneficios. ¿Es realista esperar que quien se obsesiona por el máximo beneficio se detenga a pensar en los efectos ambientales que dejará a las próximas generaciones?

8. Bien común y propiedad privada

Todo planteamiento ecológico debe incorporar una perspectiva social que tenga en cuenta los derechos fundamentales de los más postergados. El principio de la subordinación de la propiedad privada al destino universal de los bienes y, por tanto, el derecho universal a su uso es una regla de oro del comportamiento social. La tradición cristiana nunca reconoció como absoluto o intocable el derecho a la propiedad privada y subrayó la función social de cualquier propiedad privada. Sobre toda propiedad privada grava siempre una hipoteca social, para que los bienes sirvan a la destinación general que Dios les ha dado. Esto cuestiona seriamente los hábitos injustos de una parte de la humanidad.

9. Un nuevo relativismo

El relativismo práctico que caracteriza nuestra época es todavía más peligroso que el doctrinal. Cuando el ser humano se coloca a sí mismo en el centro, termina dando prioridad absoluta a sus conveniencias circunstanciales. Todo se vuelve irrelevante si no sirve a los propios intereses. Es la patología que empuja a una persona a aprovecharse de otra y a tratarla como mero objeto, obligándola a trabajos forzados, o convirtiéndola en esclava a causa de una deuda. Es la lógica de quien dice: «Dejemos que las fuerzas invisibles del mercado regulen la economía, porque sus impactos sobre la sociedad y sobre la naturaleza son daños inevitables».

10. Conversión ecológica

Las predicciones catastróficas ya no pueden ser miradas con desprecio e ironía. El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta. El estilo de vida actual, insostenible, solo puede terminar en catástrofes. La atenuación de los efectos del actual desequilibrio depende de lo que hagamos ahora. La crisis ecológica es una llamada a una profunda conversión interior. Pero también tenemos que reconocer que algunos cristianos comprometidos y orantes, bajo una excusa de realismo y pragmatismo, suelen burlarse de las preocupaciones por el medio ambiente. Otros son pasivos, no se deciden a cambiar sus hábitos y se vuelven incoherentes. Les hace falta entonces una conversión ecológica.

Comentarios, por favor.

Encíclica 'Laudatio Si' en este enlace.

Comentarios (1)Add Comment
...
escrito por Rocky, junio 22, 2015
A Navarro no le gusta el 8

Escribir comentario
corto | largo

security code
Escribe los caracteres de la imagen


busy