Miguel Ángel Ruiz Parra. Informo sobre medio ambiente. También opino y creo que me mojo, pero prefiero aportar datos y documentos. Entre el campo y la redacción, siempre persiguiendo noticias. Soy jefe del área de Sociedad y Cultura de La Verdad.




40 grados en mayo
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26.05.15 - MIGUEL ÁNGEL RUIZ
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Una reflexión sobre el cambio climático 'inspirada' por la reciente ola de calor

Ya sabéis que de vez en cuando reproduzco aquí algún artículo interesante de los que se publican en la sección de Opinión de 'La Verdad'. En esta ocasión me parece pertinente compartir una reflexión sobre el cambio climático del catedrático de Química de la Universidad de Murcia Gabriel García Sánchez, 'inspirado' por la inusual ola de calor que hemos sufrido este mes, entre otros motivos. En fin, advertencias 'de cajón' pero que no viene mal recordar. Sobre todo por si las lee alguien que tenga capacidad de decisión y se le ocurre hacer caso a los que saben (científicos, investigadores... los sabios de la tribu).


¿Nos tomamos en serio el cambio climático?


Por Gabriel García Sánchez, catedrático de Química Inorgánica de la Universidad de Murcia

Era el 11 de julio de 1974, acababa de licenciarme en Ciencias Químicas el día anterior y me incorporé con una beca a trabajar en la Sociedad Minera y Metalúrgica de Peñarroya España, concretamente en el Lavadero Roberto, ubicado en la bahía de Portmán. Por aquella época ya habían dado comienzo los vertidos de los residuos de flotación del mineral extraído –cianuro, aceite de pino, xantatos, etc.–. Se veía cómo la tristemente conocida tubería descargaba su líquido contaminante sobre el mar azul; de hecho, en la orilla, las aguas ya eran verdes tirando a marrones: empezaba la catástrofe ecológica.

Hoy ya vemos que no queda bahía, que está completamente anegada, y que después de varios proyectos de recuperación que duermen en los cajones, la única mejora que se observa es la que está realizando la naturaleza que, poco a poco, centímetro a centímetro, está haciendo que una lengua de mar vaya adentrándose hacia la orilla.

Por aquellos días, ante la observación de semejante disparate, ingenuamente se me ocurrió preguntarle a uno de los químicos de la empresa: «¿Por qué no se le pone remedio a este hecho?». Su repuesta me dejó la sangre helada: «No te preocupes, lo primero que tenemos que alcanzar es el pleno desarrollo, porque éste se encargará de resolver el problema». En aquellos tiempos me pareció una insensatez. Hoy día me sigue pareciendo lo mismo, o más.

Hace unos días, con motivo de un acto celebrado por la Asociación Nacional de Productores de Energía Fotovoltaica (ANPIER), en el que, moderado por un responsable de ésta, participaron seis cabezas de lista de las candidaturas que se presentan a las elecciones autonómicas, me vino a la cabeza, otra vez, la misma reflexión, que de vez en cuando golpea mi conciencia y me hace despertar de mi inconsciencia. Se puso de manifiesto de forma unánime que la apuesta por las energías limpias no tiene espera. Nos va el futuro en ello.

Estamos viviendo un mes de mayo totalmente atípico, como lo ha sido el invierno en lo referente a agua y nieve caída, en el que estamos soportando temperaturas de 42º C y un aire sobrecalentado, más típico de la época más calurosa del verano, en la que el aire procedente del suroeste hace que el ambiente sea irrespirable. De nuevo me hice la misma reflexión.

Estamos rodeados de ejemplos; si hablamos de nuestra región tenemos, además del ejemplo ya expuesto, el desastre del río Segura, o la tremenda contaminación del Mar Menor que, a pesar del castigo al que se le somete, es capaz de dar de comer a decenas de pescadores con sus, para mí, increíbles capturas. Pero si nos desplazamos allende nuestras fronteras, vemos casos emblemáticos como el derretimiento de los polos, que colaboran en la regulación de nuestras temperaturas; la destrucción artificial de nuestros pulmones, uno de ellos, el más importante, la selva amazónica; o la destrucción de nuestra maltratada capa de ozono.

Ante esta situación –mejor dramática situación–, nos encontramos con la indolente posición de las autoridades de todo el planeta que, con un cortoplacismo insensato, pasan de puntillas por esta gravísima problemática. ¿Estarán esperando a que el problema se arregle solo? Porque ni siquiera el pleno desarrollo se ha puesto al servicio del cuidado y protección del medio ambiente. Está claro que el hombre es un ser inconsciente, capaz de saber que está cavando su propia fosa, y no hacer casi nada para evitar el drama que se avecina. Los grandes problemas como éste, o la tragedia del Tercer Mundo, no están presentes en la agenda política de los dirigentes políticos. Mal vamos por este camino.

Pues bien, ante esta dramática situación solo hay dos soluciones: o nos tomamos el problema con la seriedad merecida, o estaremos jugando con fuego, el mismo que un año sí y otro también hace arder nuestros bosques, haciendo desaparecer parte de nuestros ya enfermos pulmones.

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Comentarios (4)Add Comment
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escrito por Jason de los mares, mayo 26, 2015
Me cambio de planeta. No hay atibos de arreglo. Estas reflexiones, aunque necesarias, me ponen pesimista. Sorry
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escrito por dc, mayo 26, 2015
El mensaje: "esto es urgente, o se soluciona ya o será tarde" ya ha quedado -o debe- atrás. Hay que aceptarlo, ya no hay tiempo. El daño está hecho aunque echáramos los frenos de emergencia hoy.
Ya no es un problema al que buscar solución, es un colapso (que no crisis de la que poder resurgir) civilizatorio-planetario al que tendremos que enfrentarnos en transiciones más o menos dramáticas y violentas, pero al fin y al cabo, crueles para la vida de este planeta.
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escrito por Rocky, mayo 27, 2015
Muy certada la comparación con Portman (cuando hablo de esta bahía y lo que alli ocurrió hace.... NADA con gente de fuera, no dan crédito y me toman por loco. "eso no puede ser como dices", me contestan)y muy acertada la conclusión. El ser humano no aprende por un motivo: no tiene memoria. O no la quiere tener. Ese es el mayor de los problemas de la humanidad, ya no somo en temas medioambientales, también en temas sociales, políticos, económicos..... no aprendemos, y mucho me temo que nunca lo haremos.
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escrito por Navarro, mayo 28, 2015
Société minière et métallurgique de Peñarroya. Una historia muy interesante. Quizas si en vez de darles facilidades a los de fuera, se las dieran a los indígenas, las cosas serian diferentes. Pero que casualidad que la historia tiene la mala costumbre de repetirse. Sin embargo hay esperanza, pensad. ¿Quienes han invertido en la región durante la crisis?.

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